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Los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Brasil, Luiz Inacio
Lula da Silva, abogaron hoy aquí por la integración latinoamericana,
para la cual es vital la construcción de caminos, entre otros
proyectos.
Ante una multitudinaria concentración popular, en el estadio
Doctor Lucio Antelo, de Villa Tunari, en la región del Chapare,
ambos mandatarios suscribieron un convenio crediticio de 332
millones de dólares que otorgó Brasil para la carretera que unirá a
esa localidad con San Ignacio de Moxos (Beni).
En su discurso, Morales recordó que este proyecto para tener
lista una vía de 306 kilómetros, debió esperar casi 200 años para
que un gobierno comprometido con la Patria y su pueblo, lo hiciera
realidad.
El dignatario explicó otros planes para unir a Bolivia a lo
interno y con naciones vecinas, entre ellos la construcción de
nuevos aeropuertos, canales artificiales, ferrocarriles, metros
eléctricos o rutas fluviales que permitan exportar los productos
nacionales a través de los Océanos Pacífico y Atlántico.
Morales también condenó la presencia de bases militares en la
región como quiere suscribir ahora Colombia con Estados Unidos y
recordó que en esa misma región del trópico de Cochabamba, militares
del norteño país maltrataron a sus pobladores.
Ahora el presidente Lula y otros dignatarios amigos, dijo, pueden
aterrizar libremente en el aeropuerto de Chimoré, lo que antes era
posible sólo con la autorización de la embajada estadounidense.
Asimismo rechazó el golpe de Estado en Honduras, el pasado 28 de
junio, del cual responsabilizó al Comando Sur y a Washington por
mantener instalaciones militares en los países de la región.
A su turno, el mandatario brasileño destacó la importancia de que
los nuevos presidentes de Suramérica comprendan de que en la unidad
e integración está la solución de sus problemas y demandas.
Lula explicó que los países ricos son los responsables de las
crisis que ahora agobian a los más pobres y su salida está en la
cooperación y en el establecimiento de buenas relaciones entre
gobiernos y pueblos. Asimismo anunció que además de la construcción
de carreteras, Brasil comprará productos textiles bolivianos, con
cero aranceles, como un mercado alternativo tras la suspensión de
preferencias arancelarias por parte de Estados Unidos a finales de
2008.
Además subrayó las políticas implementadas en su gobierno para
favorecer a emigrantes bolivianos, lo que pidió tenga una respuesta
similar con los brasileños que prefieren residir en la nación
andina, con la cual la une la mayor de las fronteras.
En ese sentido, recordó que el próximo 28 de agosto en Bariloche
(Argentina) se reunirán los jefes de Estados de la Unión de Naciones
Suramericanas (UNASUR), oportunidad que permitirá mostrar la
capacidad de construir democracia y paz en la región sin
intromisiones externas.
Desde diciembre de 2005, Bolivia y su presidente Evo Morales
iniciaron un profundo proceso de cambios y a revertir una realidad
de exclusión social que constituye un referente mundial, remarcó.
Miembros del gabinete de Bolivia y de Brasil firmaron en
presencia de Evo y Lula otros memorandos de cooperación científicos
y tecnológicos, como el del uso de los recursos del Salar de Uyuni,
que concentra las mayores reservas de litio del mundo.
También suscribieron acuerdos de colaboración bilateral en la
esfera de la defensa civil y en el combate al narcotráfico.