En un partido de pronóstico reservado, la novena de Cuba
enfrentará este domingo a Estados Unidos en la Gran Final del XIV
Campeonato Mundial de Béisbol Junior, con sede en Taichung, Taipei
de China.
La escuadra antillana accedió a esta ronda decisiva luego de
blanquear 9-0 a Venezuela, mientras tanto los estadounidenses
arribaron a la instancia final tras derrotar 9-5 a México.
Los vaticinios para este partido se antojan complejos ya que se
enfrentarán los únicos equipos que presumen una foja invicta en el
certamen (siete partidos ganados sin derrota) y, además, el desafío
pondrá en trincheras opuestas a las escuadras que coparon la
supremacía en todos los órdenes de juego.
Comandado por el prospecto de las Avispas de Santiago de Cuba,
Elbis Martínez, el cuerpo de serpentineros de Cuba es, hasta hoy, el
mejor del Mundial, avalado por un extraordinario promedio de
efectividad de 1.31.
Sin embargo, los norteamericanos también estuvieron a gran altura
con 2.42 e incluso exhibieron una estratosférica marca de ponches,
78 en 52 inning, o sea, 13.5 por cada juego de nueve entradas.
Los parámetros ofensivos, por su parte, marcan una notable
diferencia entre ambas escuadras debido al exorbitante estado de
forma de toda la artillería nórdica, la cual promedio para un
increíble porcentaje colectivo de bateo de .467.
Esta cifra es realmente alarmante, incluso en esta categoría de
cadetes.
Además, los de las Barras y las Estrellas acapararon los
lideratos en jonrones (8), carreras anotadas (108), hits (112),
dobles (26), triples (18) y slugging (.825) y además tuvieron un
promedio de embasado de (544).
Los cubanos, en tanto, mostraron una ofensiva eficiente, marcada
por el oportunismo ofensivo de su tanda gruesa, integrada por
Guillermo Avilés, Lázaro Hernández y Reydel Medina, además del
magnífico rendimiento del torpedero y primer madero Andy Ibáñez.
Con 372 de average, los caribeños poseen la segunda alineación
más importante en el certamen, la cual deberá apoyar
incondicionalmente la labor de sus lanzadores para incrementar las
opciones de Cuba de conquistar el título mundial.
La defensiva es el patrón más dispar entre ambos elencos y la
balanza en este caso se inclina favorable para Cuba, cuyos
fildeadores fueron los mejores de la lid. En total, los antillanos
cometieron ocho errores (971) por 10 sus rivales de turno (957).
El escenario elegido para el desafío es el estadio
Intercontinental de Taichung, y la hora quedó pactada para las 6:30
a.m. (Hora de Cuba).
La mesa está servida con el plato fuerte, el clásico de clásicos
del béisbol mundial, de poder a poder, Cuba versus Estados Unidos.