A pesar de los efectos de la crisis económica mundial, Cuba
iniciará el primero de septiembre el curso escolar en una situación
favorable con recursos, aseguró en la ciudad de Camagüey, Ena Elsa
Velásquez, ministra de Educación.
En este momento no tenemos limitación de materiales que puedan
afectar el comienzo del calendario docente, dijo durante un análisis
de los preparativos del período en la provincia de Camagüey.
Dentro de esos se refirió a libros de texto, cuadernos de
trabajo, avituallamiento para alumnos internos y uniformes.
Destacó el apoyo recibido por la cartera que dirige, de
diferentes organismos del Estado, y mencionó especialmente al sector
del transporte, encargado de trasladar a los territorios
abastecimientos para la educación.
La titular señaló la existencia de renglones que todavía no se
encuentran en las provincias, pero no inciden en la apertura del
curso pues son aseguramientos de reposición o completamiento, los
cuales en su mayoría están en producción o distribución.
Acerca de la secundaria básica, dijo que se mantendrá con su plan
de estudio, con el perfeccionamiento que se acomete como la
variación en el programa de Historia de Cuba de séptimo y octavos
grados, la preparación de profesores y tutores, el horario único y
la merienda escolar.
Sobre los preuniversitarios, los cuales disminuyen la matrícula
de internos en escuelas en el campo y pasan a seminternos o externos
en centros en las ciudades o comunidades, la ministra recalcó que
ese proceso es progresivo y se hace donde existan las condiciones de
instalaciones.
Más de 100 mil estudiantes se verán involucrados en el país en
ese cambio, con el consiguiente ahorro de recursos en
avituallamiento, alimentos y combustible.