Con vistas a incrementar el ahorro en cámaras frías y
frigoríficos, mediante el correcto sellaje, empleo y estado técnico
de estos, durante el mes de agosto estamos realizando supervisiones
energéticas a los centros altos consumidores, dedicadas
principalmente a los sistemas de refrigeración, afirmó Ricardo
González, director de Uso Racional de la Energía en la Unión
Eléctrica (UNE).
También procuramos elevar el número de inspecciones vinculadas al
control del plan y las medidas básicas de ahorro. Ya en julio habían
crecido hasta 160 000, desarrolladas unas por la Unión Eléctrica y
otras por el personal de apoyo; sin embargo, aún no alcanzan la
cifra necesaria, la que implica la visita a todos los centros
estatales del país al menos tres veces en el año, explicó.
En cuanto al sector residencial, dijo que en el mes de julio
fueron detectados 2 163 fraudes (15 000 desde enero), y subrayó la
rigurosidad con la cual se está aplicando el Decreto ley 260 a
quienes han sido descubiertos infringiéndolo.
Respecto a las alternativas puestas en marcha para lograr mayor
eficiencia en el uso de la energía, el directivo de la UNE aludió a
la de trabajar en campaña, desarrollada por la Industria Ligera, las
acerías, así como por muchos de los grandes consumidores.
"Si antes trabajaban a media máquina y a pesar de eso consumían
gran cantidad de energía, ahora laboran durante 20 o 25 días al mes,
con un índice de consumo más efectivo, al aprovechar su capacidad
productiva al ciento por ciento. Coordinadamente con el consejo
energético provincial, a centros como estos se les mide el
cumplimiento del plan no de manera lineal, sino acorde a este
régimen de trabajo."
González sostuvo que no ha sido preciso recurrir a apagones,
gracias al esfuerzo de gobiernos provinciales, organismos y toda la
población, empeñados en cumplir el plan. "Ese es el reto: ajustarse
al consumo establecido, sin dejar de producir o brindar los
servicios previstos en el plan de la economía.
"Desde luego, no tiene lógica que en el horario de servicios
alguien no los brinde. Lo que debe hacer es ceñirse a su plan y, si
no le alcanza después de haber aplicado todas las medidas de ahorro,
discutirlo con su organismo, que es quien lo distribuye según las
prioridades. El responsable de exigirle por su labor es quien no le
puede permitir que deje de brindar un servicio con el pretexto de
cumplir el plan".