.— Las muertes de inmigrantes
arrestados por autoridades estadounidenses subrayan la necesidad de
una reforma administrativa en los centros de detención, advierte hoy
el The Christian Science Monitor.
El influyente diario de la comunidad religiosa norteamericana
recalca que las fallas en la atención médica constituyen el
principal problema que emerge cuando se analizan los fallecimientos
de un centenar de extranjeros.
Agencias federales y el presidente Barack Obama han prometido un
cambio en el sistema nacional de inmigración, pero la velocidad de
validación de éste no contenta a abogados de los indocumentados,
apunta el periódico.
El Buró de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos reconoció esta
semana que desde 2003 un total de 104 inmigrantes han muerto en
centros de detención de este país, la mayoría por falta de socorro
sanitario.
También la Unión Americana de Libertades Civiles (UALC) pidió a
Obama modernizar las cerca de 350 instalaciones de este tipo
diseminadas por toda la nación, pero la Casa Blanca no ha respondido
a la queja.
Según la UALC, el incremento en las encarcelaciones de los
extranjeros sin papeles ha indirectamente inducido el empeoramiento
de las condiciones estructurales mostradas por las penitenciarías
norteamericanas.
La reforma de inmigración en Estados Unidos deberá esperar hasta
2010 o 2011, según previsiones de la Casa Blanca citadas por el
diario The Denver Post.
El periódico recuerda que el presidente Obama había prometido en
2008 durante su campaña para la Oficina Oval que adelantaría la
modificación legal como una prioridad política de su administración.
Sin embargo, el mandatario demócrata y varios colaboradores
afirman ahora que el plan de cambios fue postergado para el próximo
año, o tal vez el siguiente debido a las planificadas elecciones
parlamentarias de medio término.
Aunque signifique el disgusto de muchos promotores
pro-inmigrantes y de la comunidad hispana en este país, a Obama no
le preocupa romper una de sus principales promesas, comentó el
Denver Post.
En medio de la polémica nacional por la reforma de salud y la
recesión económica, el proyecto sobre migración no atrae la atención
del Congreso federal ni del gabinete ejecutivo, acota la
publicación.