Por su parte, el Ejecutivo ratificó que impulsará un juicio de
responsabilidades a esos magistrados.
De acuerdo con Marcelo Sosa, fiscal que sigue el caso de una
célula terrorista neutralizada en abril último, se harán todas las
gestiones para que los miembros detenidos de esa banda y sus
financiadores respondan ante los tribunales.
Sosa adelantó a PL que presentará un amparo constitucional para
anular la resolución de la Corte Suprema de Justicia.
Para otros, como el líder del comité cívico de Santa Cruz, Luis
Núñez, la Corte solo cumplió con su papel de pasar a Santa Cruz el
juicio por ser el lugar donde se perpetraron los supuestos delitos
de terrorismo y separatismo.
Según el ministro de Defensa Legal, Héctor Arce, no es permisible
que un proceso tramitado legítimamente en la ciudad sede del
gobierno, sea remitido a una instancia departamental.
Subrayó que los hechos investigados estaban dirigidos a escindir
el país mediante la creación de un clima de terror y derramamiento
de sangre, y por tanto, debían ser analizados en su totalidad en La
Paz, como se procedió desde el principio.
Para Arce la actitud de algunos miembros del máximo órgano
judicial está al margen de la ley, con el claro propósito de
proteger intereses mezquinos, sectarios y oscuros, lo cual el
Gobierno no permitirá, dijo.