BERLÍN.— Los dos Dayron, el Robles recordista mundial y titular
olímpico, junto al bisoño Capetillo, consiguieron por pareja
adelantar a las semifinales de 110 con vallas del XII Mundial de
Atletismo, tras alcanzar las clasificaciones de manera distinta en
las series del miércoles en la mañana.
Robles arrancó ostensiblemente lento (0.178 milésimas) en el
segundo heat, estuvo notablemente rezagado en la primera parte tras
tropezar con la primera valla, y dio un acelerón para lograr la
clasificación cerradamente como tercero con discretísima marca de
13.67 inclusive insuficiente para la repesca de haber quedado
cuarto.
Sus vencedores, de evidente menor jerarquía, fueron el jamaicano
Maurice Wignall (13.62) y el prácticamente desconocido alemán Helge
Schwarzer (13.66).
De hecho, ese crono es el más bajo entre los 24 que avanzaron a
la ronda siguiente, inferior inclusive al de los seis admitidos por
sus tiempos.
Entre estos estuvo Capetillo, a quien le tocó la sexta y última
carrera, en la cual no obstante haber llegado en cuarto lugar, fue
cronometrado en un aceptable 13.61 que le dio el boleto. Delante
estuvieron el húngaro Daniel Kiss (13.34), récord de su país; el
colombiano Paulo Villar (13.52), su mejor tiempo del año; y el
estadounidense David Payne (13.54).
Resulta sugerente tanto la posición como el tiempo de este último
corredor, igual que el de su compatriota y uno de los favoritos
Terrence Trammell (segundo con 13.51), en tanto que Aries Merritt,
el tercero del equipo, quedaba eliminado con un cuarto puesto
agravado por un irrelevante 13.70.
El 13.34 del húngaro Kiss fue lo más distinguido de la mañana,
seguido del 13.35 del barbadense Rel personal myan Brathwaite y el
13.41 del alemán Alexander John.
En medio del desolador panorama cualitativo, cuando Dayron llegó
ante los periodistas en la zona mixta manifestó haber sentido dolor,
creyendo momentáneamente que se iba a complicar su acceso a la final
de mañana, aunque también recordó en otra declaración que era un
buen guerrero y que pelearía para cumplir con su promesa de entregar
la medalla de oro al Comandante en Jefe.
Posteriormente, la jefatura de la delegación evaluó el caso con
el personal médico y dio a conocer que no había lesión, sino la
misma molestia en la parte posterior del muslo izquierdo que ha
padecido durante toda la temporada, sin impedirle mantenerse
invicto, y con la cual cronometró el 13.04 de Ostrava que es la
mejor marca del año.