El carácter de Martí se revela en la mirada profunda,
escrutadora. El de Miranda, en el semblante adusto y enérgico. Son
rostros de hombres que supieron sembrar ideas de libertad los que
pueblan las telas de algo más de un metro cuadrado, dibujados al
carbón por Edgar Álvarez Estrada, que el hermano presidente Hugo
Chávez trajo consigo desde Caracas el pasado 13 de agosto como
regalos de cumpleaños al Comandante en Jefe Fidel Castro.
Álvarez Estrada es un caraqueño que anda por su sexta década de
vida. Pinta muy cerca del mar, en una urbanización del Estado
Vargas. En Venezuela, la crítica lo considera como un retratista
singular, de esos que más allá de la fidelidad con que apresa los
rasgos del modelo, impregna su obra de valores éticos y
psicológicos.
Al explicar por qué pintar al cubano José Martí y a su
compatriota Francisco de Miranda, dice: "El replanteamiento icónico
de los héroes de la independencia que liberaron el continente se
impone hoy más que nunca por la situación que vive esta región del
mundo. Esto nos permite, a través de las imágenes de los héroes,
acercar más a las sociedades al interés por la historia y su
génesis, condición necesaria para entendernos a nosotros mismos".
Particularmente la figura del general Francisco de Miranda está
asociada a la trayectoria artística de Álvarez Estrada. Desde hace
más de dos décadas suele representar sobre el lienzo la efigie del
prócer que desembarcó el 3 de agosto por La Vela de Coro cuando
flameó por primera vez la enseña venezolana.
En una entrevista concedida a propósito de una exposición en el
2006 centrada en la épica mirandina, el artista expresó: "Siempre me
ha llamado mucho la atención, era un personaje muy amplio, muy
abierto, un hombre que se interesaba por la gente, un lector
apasionado, ávido de conocimiento. (¼ )
También hizo crítica de arte. Cuando él visita el Vaticano y ve
cuadros de Rafael, de Miguel Ángel, de Leonardo, se entusiasmó por
los cuadros de Rafael. Era como Dalí, que decía que Rafael era el
pintor más grande que había existido. Miranda hizo una crítica donde
decía que Rafael era la armonía personificada".
En cuanto a Martí lo tiene como un pensador imprescindible,
ejemplo de entrega a la causa revolucionaria y discípulo y promotor
de las ideas bolivarianas.
Álvarez Estrada ha pintado también retratos de Bolívar, Artigas,
San Martín y Sucre. "Los veo como titanes; todos están muy presentes
en la obra actual de nuestros pueblos", confiesa.