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S.O.S Hatibonico
Miguel Febles Hernández
Finales de mayo del 2007...
Intensas lluvias al norte de la ciudad
de Camagüey, muy cerca de su aeropuerto internacional, provocan
fuertes inundaciones que obligan a la Defensa Civil del territorio a
evacuar a cientos de personas y poner a buen recaudo importantes
recursos de la economía.
Equipos
de empresas constructoras camagüeyanas proceden a la desobstrucción
del cause dentro de la ciudad.
8 de septiembre del 2008... Las lluvias que acompañan al
huracán Ike sacan nuevamente del cauce al río Hatibonico. Esta vez
las aguas alcanzan zonas nunca antes afectadas, por lo que las
autoridades se ven precisadas a multiplicar las acciones de
salvamento y rescate de la población.
GÉNESIS DEL PROBLEMA
Ubicado en la cuenca hidrográfica del río San Pedro, el sistema
fluvial Tínima-Hatibonico sirvió de punto de asentamiento de lo que
es hoy la ciudad de Camagüey, segunda más extensa del país y tercera
por la cantidad de población, con más de 300 000 habitantes.
Las
intensas lluvias que acompañaron al huracán Ike provocaron el rápido
desbordamiento del río Hatibonico.
"¿Qué ha pasado?", se pregunta el ingeniero Fausto Ceballos
Fernández, y enseguida responde: "Con el paso de los años, avanzó el
proceso de urbanización y el río se vio rodeado de pavimento, de
techos, de construcciones de todo tipo... Se produjo también un poco
de desorden, al acercar demasiado las viviendas a su cauce sin
prever que un día habría que trabajarlo".
Especialista en proyectos de ingeniería hidráulica, Ceballos
explica que el desarrollo poblacional conllevó a un escurrimiento
mayor y mucho más rápido. "O sea, cuando las calles eran de tierra,
el suelo absorbía y el agua se incorporaba lentamente al río, lo que
permitía una evacuación gradual. Posteriormente se fue ganando en
intensidad de aporte de agua a los cauces."
El ingeniero Luis Palacios Hidalgo, director de la Empresa de
Servicios Ingenieros de Recursos Hidráulicos, se incorpora al
diálogo y apunta que estos problemas se han agravado en los últimos
10-15 años. "El río ha sido agredido, no solo por la construcción
desordenada de viviendas, sino también por la indisciplina social".
Según datos ofrecidos por ambos especialistas, se tienen
registrados grandes problemas en el río Hatibonico a partir del
ciclón Flora en 1963. Hubo una inundación de envergadura en 1988,
después otra en mayo del 2007 y, la última, como consecuencia del
huracán Ike el año pasado.
"Hemos sido testigos —agrega Palacios— de eventos meteorológicos
inusuales, que han provocado lluvias muy intensas en plazos de
tiempo muy breves. Si a esto se le suma la compleja situación de
saneamiento que tiene el río, entonces es lógico que ocurran
inundaciones, como ha sucedido."
VARIANTES DE POSIBLE SOLUCIÓN
Desde hace varios años, la Empresa Provincial de Investigaciones
y Proyectos Hidráulicos tiene elaborada una propuesta, que prevé el
drenaje integral de la ciudad y abarca 43 kilómetros de ríos y
arroyos, es decir, todo el sistema fluvial Tínima-Hatibonico.
"Dada la situación de estrechamiento que tienen estos ríos
—comenta Ceballos— es prácticamente imposible aumentar su sector
para darles más capacidad, por lo que es preciso buscar velocidades
grandes en los cauces y conducir mayor caudal. Eso se logra con
revestimiento de hormigón, cuestión que eleva los costos.
"Tenemos previsto, además, hacer varias obras reguladoras, que
consisten en unos cierres con un control de inundación aguas arriba.
Pero eso sería en una segunda etapa. Lo principal es resolver el
problema de la canalización de todos los cauces de la ciudad, asunto
que pasa por una fuerte inversión financiera."
A raíz del Ejercicio Meteoro 2009, y como parte de la preparación
para la nueva temporada ciclónica, se decidió emprender trabajos de
dragado y saneamiento en el Hatibonico con la participación de
varias empresas constructoras de la provincia.
Según los recursos disponibles, se organizaron tres frentes de
labor a partir de la Circunvalación Sur, avanzando aguas arriba para
buscar la parte norte de la ciudad por el río.
"Esos frentes —confirma el ingeniero Palacios— llegaron casi a
empatar uno con otro, y se lograron despejar, sobre todo, las luces
de los puentes, ensanchar un poco las secciones y eliminar una
enorme cantidad de escombros y basura, lo que redundó en un aumento
importante de la velocidad de la corriente."
PRIMEROS RESULTADOS
Si bien las acciones ejecutadas no resuelven toda la problemática
que tiene Camagüey, lo hecho hasta ahora constituye un paliativo
considerable, como lo asegura el ingeniero Fausto Ceballos:
"Todo lo que se le haga al río es sumamente beneficioso. Es muy
posible que con las intensas lluvias que ocurrieron en los meses de
mayo y junio, se hubiera salido del cauce; sin embargo, estuvo
bastante cargado, pero no hubo desbordamiento."
En estos momentos continúan los trabajos en el tramo comprendido
entre los puentes Caballero Rojo y el de la calle Ignacio Agramonte.
El propósito es aprovechar agosto para avanzar todo lo posible, en
la medida en que alcancen el financiamiento y los recursos
asignados.
"Lo importante, —reitera Palacios— es la comprensión que debe
tener la población de velar ahora para que lo hecho no se deteriore.
Las medidas educativas deben estar acompañadas de mayores exigencia
y control, con el propósito de sancionar a aquellos que viertan
desechos y escombros al río."
Como parte de la atención integral al Hatibonico, se pretende
avanzar en la reforestación de las zonas saneadas, para protegerlas
de la erosión, embellecer el entorno y evitar que personas
inescrupulosas hagan un uso indebido de esas áreas.
Se trabaja también en la próxima implantación de un sistema de
alerta temprana, equipamiento que procesará las características de
un evento meteorológico que suceda en cualquiera de los puntos
tributarios de la cuenca, y permitirá ofrecer un pronóstico seguro
de sus probables afectaciones en el territorio.
Una pregunta, sin embargo, se mantiene latente: ¿Serán los
actuales trabajos la solución definitiva al problema de las
inundaciones?
El ingeniero Ceballos busca una respuesta: "Nosotros tenemos con
la naturaleza algo que se llama probabilidad hidrológica. Si se
lograra preparar la canalización de los ríos y arroyos para el 10%
de probabilidad, que es lo que prevén nuestros proyectos,
difícilmente veamos otra inundación de envergadura en la ciudad de
Camagüey." |