— Las fuerzas populares
de Honduras vuelven hoy a las calles en su jornada 46 de resistencia
pacífica al golpe militar, a pesar de la represión desatada en las
últimas horas por las fuerzas policiales.
El dirigente de las bases del Partido Liberal y del Frente
Nacional contra el golpe de Estado Dagoberto Suazo confirmó anoche
que en la mañana se volverán a concentrar frente a la Universidad
Pedagógica Nacional.
Rassel Tomé, secretario general de la Coordinadora Liberal contra
el Golpe, miembro del Frente, precisó que la dirigencia acordará
temprano las acciones previstas para el día, medida adoptada por
razones de seguridad.
Ambos dirigentes subrayaron que la represión al final de la tarde
de ayer por fuerzas antimotines en los alrededores de esa casa de
estudios no amedrenta a la resistencia, sino que motiva aún más las
luchas por el estado de derecho.
Informes del Frente indican que cerca de 30 manifestantes fueron
detenidos ayer por fuerzas de la policía, y de ellos, se desconoce
el paradero de dos dirigentes estudiantiles de la Pedagógica.
Tomé y Suazo responsabilizaron al gobierno de facto que asumió
con la asonada castrense del 28 de junio pasado por la vida de los
dos jóvenes.
Tras los distrubios del ayer, el gobierno de facto volvió a
decretar el estado de emergencia en la capital, desde las 22:00
horas a las 05:00 de hoy.
Las manifestaciones de este miércoles siguen a la masiva marcha
protagonizada ayer en las cercanías de la Casa Presidencial,
fuertemente custodiada por tropas del ejército y la policía
antimotines.
Suazo calculó la multitud en cerca de 40 mil personas, muchas de
ellas participantes en la Marcha Nacional de Resistencia Popular que
desde los departamentos cercanos fue emprendida hacia Tegucigalpa y
la norteña San Pedro Sula.
Aunque no hay muchos informes de la demostración en San Pedro
Sula, 250 kilómetros al norte de la capital, muchas personas
reportaron que fue incluso más numerosa que la de Tegucigalpa.
El coordinador general del Frente, el líder sindical Juan
Barahona, ratificó ayer que la resistencia pacífica al gobierno de
facto proseguirá hasta la restitución del orden constitucional y del
presidente, Manuel Zelaya. Agregó que luego proseguirá hasta la
celebración de una asamblea constituyente que establezca en la
nación una democracia participativa y cambie a favor de las mayorías
las graves condiciones de injusticia social actuales.