De ahí el júbilo del capitán de la selección Leandro Macías,
quien habiendo descollado como el mejor pasador del certamen señaló
a su arribo: "Ha sido el premio a todo un año de trabajo que no fue
en vano. El resultado está ahí y creo que todos nos encontramos
satisfechos".
Como apuntó poco después el "incombustible" Wilfredo León, "el
equipo se comportó muy bien en todo momento. Pese a que abrimos
perdiendo frente a Argentina, supimos sacar adelante los otros
partidos, avanzar a la final frente a Brasil y alcanzar la medalla
que nos habíamos impuesto como meta".
Y razón no les falta, toda vez que ese resultado apuntala el
prometedor futuro que tiene ante sí el voleibol cubano, luego de
haber registrado una actuación no menos destacada en la XX Liga
Mundial, donde finalizó en el cuarto escaño batiendo todos los
pronósticos.
No cabe duda entonces de por qué hubo tantas sonrisas en la
Terminal 3 del Aeropuerto Internacional José Martí, durante la
cordial bienvenida que recibieron los muchachos del técnico Juan
Carlos Gala, por parte de los trabajadores de la Aviación,
funcionarios del INDER, la UJC y la prensa, quienes les extendieron
la felicitación de todo un pueblo.