Aun así, el país transita por una etapa caracterizada por escasos
volúmenes de nacimientos que no aseguran el reemplazo poblacional,
convirtiéndose esta en la principal razón del decrecimiento
poblacional.
Datos publicados recientemente por la Oficina Nacional de
Estadísticas (ONE), en su Anuario Estadístico del 2008, aseguran que
tal cifra continúa siendo, no obstante, de las más bajas ocurridas
en el archipiélago en las últimas décadas, en las que el promedio
supera los 130 000 nacimientos.
En Cuba la fecundidad ha descendido sensiblemente: de una tasa
global de 4,06 hijos por mujer en 1960, a apenas 1,59 al cierre del
2008. Esta, aunque baja, es algo superior a las alcanzadas en años
anteriores del presente siglo. Tal nivel difiere de los 2,1 hijos
por mujer requeridos para el reemplazo poblacional, que no
alcanzamos desde el año 1978 y que presenta poca certeza de
recuperación en los próximos años.
Con ello nuestra nación se sitúa en la actualidad entre las de
más bajas tasas de fecundidad del mundo, que son a su vez los más
desarrollados del planeta.
Los analistas subrayan que este proceso de descenso ha estado
asociado a modificaciones importantes tanto en el nivel, como en el
calendario de la fecundidad.
Así, en el año 2008 se produjeron solo el 58% del total de
nacimientos ocurridos en 1960. En términos de tasas de natalidad y
fecundidad el descenso es cercano al 40%. Esta significativa
reducción ha tenido lugar en todos los grupos de edad, esencialmente
en las más jóvenes.
En las menores de 20 años el aporte a la natalidad ha descendido
desde casi un tercio de todos los nacimientos en el año 1978, a 16
de cada 100 en el 2008. Ello ha sido resultado de los esfuerzos
realizados en el país por reducir los embarazos en la adolescencia.
También se observa un aumento en la edad media de la fecundidad:
de alrededor de 23 años a finales de los 70, a 26 al cierre de
diciembre último. Sin embargo, la edad promedio para el primer hijo
se mantiene en valores todavía jóvenes, cercanos a los 23 años.
En su investigación La natalidad cubana del 2000 al 2008,
la doctora María del Carmen Franco Suárez, especialista del Centro
de Estudios de Población y Desarrollo de la ONE, informa que las
mujeres que procrearon el pasado año se caracterizan por tener alto
nivel escolar: más de la mitad poseen nivel medio superior, y el
11,7% nivel universitario. Por lo general, están unidas o
acompañadas (67,9%), y el 49.2% participa en la actividad económica.
Con relación a la edad, la especialista destaca el hecho de que
la fecundidad parece estar retomando un patrón de cúspide temprana,
algo que en los tres primeros años del presente siglo mostró
tendencia a ser dilatado. A medida que pasa el tiempo, el grupo de
20 a 24 años se impone como el que más aporta a este indicador.
Quiere esto decir —apunta— que la fecundidad cubana en los
últimos años ha presentado cierto rejuvenecimiento, no obstante la
tendencia al envejecimiento que ha caracterizado a nuestra población
y con ello también a las mujeres en edad reproductiva.
En el plano territorial —expone el Anuario Estadístico—, los
niveles de natalidad se muestran bastante homogéneos, siendo las
provincias más orientales las que exhiben valores ligeramente
superiores. Las tasas de nacimientos por 1000 habitantes exponen en
el 2008 cifras que van desde un mínimo de 8,7 en Ciudad de La
Habana, hasta un máximo de 14,0 en Guantánamo (en ambos casos
cercanos al 11, que es la media nacional actual).
Aunque el descenso de la natalidad ha ocurrido en todas las
provincias, en algunas ha sido más intenso. De 1970 a la actualidad,
en Villa Clara, Holguín, Granma y Santiago de Cuba, ha sido superior
al 68%. El menor declive relativo ha ocurrido en los territorios
habaneros, pues desde la década del 70 ya presentaban los valores
más bajos.