KABUL, 7 de agosto.— El nuevo jefe de la OTAN pidió el viernes
refuerzos adicionales en Afganistán, y la alianza anunció la muerte
de ocho soldados estadounidenses y británicos en momentos en que
recrudece la violencia en la fase más letal de la guerra de ocho
años.
"Honestamente hablando, creo que necesitamos más soldados", dijo
Anders Fogh Rasmussen, quien ocupó el cargo de la alianza
transatlántica este mes, durante su primera visita a Kabul, dijo
Reuters.
Actualmente hay más de 100 000 soldados extranjeros en
Afganistán, incluidos 62 000 estadounidenses, casi el doble de la
fuerza de principios de año, ya que el presidente Barack Obama ha
enviado a miles en un aumento del número de efectivos como parte de
un plan para ganar la guerra.
Cuatro soldados yankis perdieron la vida por la explosión de una
bomba al costado de un camino en una zona del oeste el jueves, y
otro falleció por fuego enemigo al este del país. Tres militares
británicos, de la División de Paracaidistas, perecieron cuando
fueron emboscados en Helmand, la provincia sureña donde fuerzas
aliadas lanzaron la mayor operación militar de la guerra el mes
pasado.
Colombia enviará a Afganistán 84 militares bajo la bandera de
España, que integra la Fuerza Internacional de Asistencia a la
Seguridad (ISAF) de la OTAN, anunciaron este viernes los gobiernos
de Bogotá y Madrid, dijo AFP.
Entretanto, en Estados Unidos, el 54% de los estadounidenses
rechaza la guerra en Afganistán, intensificada tras la escalada
militar impulsada por el presidente Obama, revela hoy una encuesta
de la televisora CNN y la firma Opinion Research.