La muchedumbre en el condado Wise se había reunido para recibir
servicios médicos y dentales de manos de unos 1 400 trabajadores
sanitarios voluntarios, incluyendo médicos, dentistas y enfermeras.
La asistencia récord comenzó a llegar a las 5:00 a.m. Algunos
acamparon allí para ser los primeros en la cola. "Trabajamos en
empleos que pagan impuestos, nosotros pagamos impuestos, y no
podemos tener seguro", dijo Laura Head, de 43 años, residente de
Rogersville, Tennessee, la primera persona de la cola el viernes, el
primer día de la Clínica Médica Área Remota, un evento anual de tres
días que ofrece servicios médicos gratuitos. La noticia fue
reportada por Debra McCown, del Bristol Herald Courier.
La clínica médica es similar a las organizadas para dar servicios
a personas en países del Tercer Mundo. Es un crudo recordatorio de
la presencia de un Tercer Mundo aquí mismo en Estados Unidos,
representado por casi 50 millones de personas que carecen de seguro
médico.
"Nunca hemos tenido los problemas de tráfico que tuvimos esta
mañana", dijo Teresa Gardner, directora ejecutiva de Health Wagon,
la organización local que organiza el evento. Ella dijo que conoce a
"una joven de 19 ó 20 años que está muriendo de cáncer cervical por
la sencilla razón de que no tenía dinero para el tratamiento después
de que una prueba citológica le dio un resultado anormal". Hay
varios estimados del número de personas que mueren cada año debido a
la falta de acceso al servicio médico, y un estimado conservador
dice que la cifra anual es de 18 000. Eso es más de seis veces el
número de personas que murieron el 11/9. Es criminal.
Mientras tanto, en el Congreso, cabilderos y senadores cercanos a
la industria trabajaron para eliminar disposiciones clave en el
proyecto de ley de reforma, incluyendo una opción pública
administrada por el gobierno, la cual competiría con los
aseguradores privados. Cantidades obscenas de dinero llenaron los
cofres de los políticos gracias al complejo médico-industrial.
Muchos de ellos son republicanos, pero algunos son "Perros Azules",
demócratas (conservadores) que están en connivencia con los
republicanos para diluir cualquier ley de reforma.
Si se adopta la versión debilitada del Comité Senatorial de
Finanzas, en vez de la más progresista de la Cámara de
Representantes, sería poco para curar los males que aquejan a
nuestro sistema médico. No valdría la pena sacrificar la verdadera
reforma de salud en aras del bipartidismo. Por lo tanto, es crucial
que los senadores trabajen para fortalecer el proyecto cuando llegue
al pleno y que la Cámara de Representantes se mantenga firme en el
comité de conferencia que tratará de reconciliar las dos versiones
de la legislación. Ninguna legislación es mejor que una que no tenga
la opción pública o la que es pagada por la clase media en vez de
por los plutócratas que se han comportado como bandidos durante las
últimas dos décadas.
Los problemas a que tiene que enfrentarse la reforma de los
servicios médicos son como los que se vieron en el condado Wise,
pero multiplicados muchas veces. Los Apalaches, la región montañosa
donde se encuentra el condado Wise, está plagada de bajos ingreso,
alto desempleo e innumerables problemas sociales, pero hay miles de
condados Wise desde Maine a California, en grandes ciudades,
pequeños pueblos y áreas rurales.
De todos los grupos, los latinos son el porcentaje menor de los
que tienen seguro médico. Si la oposición casi unánime del Partido
Republicano a Sonia Sotomayor fue una bofetada en el rostro de los
latinos, el obstruccionismo de los republicanos a la reforma de los
servicios de salud está jugando con nuestra vida misma. (Tomado
de Progreso Semanal)