La inteligencia y efectividad en el servicio, resultó clave en el
éxito de 3-1 de la selección masculina de Cuba ante la de Argentina,
en la semifinal del XV Campeonato Mundial juvenil de Voleibol, en la
ciudad india de Pune.
Luego del encuentro, el director técnico cubano Juan Carlos Gala
expresó que la única forma de vencer a los argentinos era sacando
como lo hicieron, a lo que se sumó la organización del complejo dos
(recibo, pase y ataque).
Al respecto, Gala agregó que entrenaron muy bien porque sabían
del servicio táctico de los gauchos, y para esto de prepararon.
También señaló que cuando vio que su equipo clasificó para la
segunda ronda eliminatoria, no vaciló al asegurar que si sus
discípulos jugaban como ellos saben, entonces podían ser campeones
mundiales.
"No te lo niego, soñábamos con Argentina desde el año pasado. Ya
nos había ganado en el 2007 y ahora lo logró aquí en la preliminar,
pero lo estudiamos desde La Habana, y hoy fue el día", dijo el
preparador de la Isla, quien en el anterior mundial tuvo que
conformarse con el octavo lugar.
Los parciales del encuentro fueron de 25-19, 25-18, 24-26 y
25-20, resultado que les permite a los cubanos discutir el título
mundial juvenil como hace 22 años, y su rival será ahora Brasil, que
también superó hoy 3-2 a la India, contrincante de los argentinos
por la medalla de bronce.
Lo cierto es que los pupilos de Gala fueron superiores en toda la
línea y lograron sacarse la espina de la derrota en tres sets
sufrida ante los sudamericanos en el partido inicial de la primera
fase eliminatoria.
Una gran labor la del cubano Rolando Cepeda, que no solo atacó y
acumuló 16 puntos, también defendió muchos balones para conseguir su
mejor partido, así como también la de Fernando Hernández,
máximo anotador del choque junto al argentino Facundo Conte, ambos
con 20.
También se destacó por Cuba, Wilfredo León (19), quien fue letal
en los momentos cruciales.
Otro que estuvo efectivo fue el caribeño Isbel Mesa, con nueve
tantos, tres en bloqueos, arma que igualmente desestabilizó a los
argentinos.