Porque sin lugar a dudas Justo Vega es y será uno de los más
entrañables símbolos de la cultura lírica cubana de raíz rural, un
príncipe de la espinela, un tonadista ejemplar.
No es cosa de recordarlo ahora por asuntos de calendario —nació
el 9 de agosto de 1909 en Cabezas, recóndito paraje de la provincia
matancera, de modo que este domingo se cumple el primer centenario
de su nacimiento—, sino de reservarle siempre un espacio en la
memoria viva del canto y el verso comprometidos con la defensa de
una identidad y un destino.
Peón agrícola, bodeguero, albañil y cocinero, fueron varios de
los trabajos con los que subsistió Justo hasta que se atrevió a
mostrar su talento para la improvisación en décimas en la radio
mientras simultaneaba como aventurado publicista de una marca de
cigarros.
De cara al público en las fascinantes veladas de repentismo en
los Jardines de la Tropical y por mediación de las ondas hertzianas
instaladas en los hogares con La hora de Partagás, en la
COCO, ganó merecida fama en su arte hacia la medianía del siglo
pasado. Tanta que comenzó a ser conocido como el Caballero de la
Décima Cubana.
El triunfo revolucionario lo llenó de dicha. "Los cubanos más
humildes al fin fueron personas, la dignidad entró al fin formar
parte de nuestro léxico cotidiano", dijo en una entrevista concedida
a la televisión en los años sesenta, por los días en que el programa
Patria guajira acompañaba la épica transformadora.
Tanto en la radio, como en campamentos agrícolas, unidades
militares o peñas citadinas, por no hablar de su larga permanencia
en la controversia del programa televisivo Palmas y cañas,
Justo convirtió su verso en afilada militancia revolucionaria y
motivo de júbilo popular, siempre en compañía de Adolfo Alfonso,
quien le hizo honor al decir: Cuando hablo de Justo Vega / En toda
su maestría / Hablo de la poesía / Que tanto al pueblo le llega. /
El que con el verso juega / Y con las musas comparte / El que en
amor se reparte / Es por su altísima hechura / Un sol para la
cultura / Y una joya para el arte.