Con la siembra de 264 hectáreas con especies maderables durante
el primer semestre del actual año, en Manicaragua creció el área
boscosa a partir de variedades endémicas y foráneas.
Rubén Jiménez Argüelles, delegado de la agricultura en la
localidad, afirmó a la AIN que las zonas llanas y semimontañosas del
territorio se incrementaron con acacia, pino y eucalipto, variedades
que reportan rápido crecimiento y coadyuvan a detener la erosión del
suelo.
La estrategia de siembra en las partes altas de las montañas se
estructura sobre la base de especies nativas para mantener la
supremacía de estos árboles en los bosques naturales que aún existen
en la zona.
En el lomerío villaclareño hay más de 40 hectáreas aglutinadas en
las llamadas fincas forestales, lo que ubica a la localidad entre
las de mejor trabajo del país localizadas en Pinar del Río, Santiago
de Cuba, Cienfuegos y Guantánamo, añadió el funcionario.
Estos productores forestales tienen como principal línea de
trabajo la reproducción de simientes para abastecer los planes de
reforestación, fundamentalmente con especies nativas de la Isla.
Yusnay Suárez, subdelegado de la agricultura en Manicaragua,
aseguró a la AIN que los mil 700 nuevos usufructuarios que recién
recibieron tierras por el decreto ley 259, incluyen en sus planes
productivos la siembra y fomento de árboles.
Cuba cuenta con más de dos millones 700 mil hectáreas de bosques
en pleno desarrollo, además de unas 170 mil 253 plantaciones con
menos de tres años de fomentadas, lo cual ubica a la Isla entre las
pocas naciones del mundo que anualmente incrementan la superficie
boscosa.