El resultado es, sin dudas, formidable: los cuatro estudiantes
cubanos que han intervenido este año en las olimpiadas
internacionales de conocimientos han conquistado medallas, pues los
muchachos de Química obtuvieron dos preseas de bronce.
Sin permitir que la añeja y prestigiosa universidad de Cambridge,
en el Reino Unido, les perturbara demasiado, el capitalino Hiram
Borbolla y el pinareño Ernesto Aguilar dejaron atrás las seis
preguntas del examen teórico (evaluaban contenidos de Química
Inorgánica, Química Orgánica, Análisis Químico, Química-Física y
Bioquímica) y las tres prácticas concebidas para el examen
experimental.
Ambos alumnos, procedentes de los institutos preuniversitarios
vocacionales de Ciencias Exactas (IPVCE) Vladimir Ilich Lenin y
Federico Engels, respectivamente, sobresalieron entre 250
concursantes de 66 países.
Harold Kroto, Premio Nobel de Química en 1996 por el
descubrimiento de los fullerenos (variedad alotrópica del carbono
que es una de las bases de la nanotecnología), y quien fungió como
presidente honorario de esta edición de la Olimpiada Internacional
de Química, intercambió con los jóvenes cubanos, según reveló a
Granma su profesor y entrenador Luis Guerra.
Las recientes medallas se suman a la de plata lograda en la
Olimpiada Internacional de Física, con sede en Alemania y la de
bronce alcanzada en la de Matemáticas, en México.
Este viernes partirán rumbo a Plovdiv, Bulgaria, otros dos
competidores cubanos, para intervenir en la Olimpiada Internacional
de Informática, que se celebrará del 8-15 de agosto. Ramón Alejandro
Reyes y Leandro Castillo, ambos del IPVCE Federico Engels, irán en
busca de un nuevo éxito, junto a su profesor entrenador Leonardo
Cardona.
A los triunfos en estos últimos certámenes se unen los de la III
Olimpiada Centroamericana y I del Caribe de Química, celebrada en
Guatemala. Por primera vez, se invita a la mayor de las Antillas a
esta lid, y nuestra delegación descolló con las cuatro mejores
notas, así como con dos preseas de oro, cuatro de plata y seis de
bronce. Mientras, en la Iberoamericana de Informática, el saldo fue
de un oro, dos platas y cuatro bronces.