.—
El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, afirmó hoy que el resurgir
de la violencia en América Latina tras el golpe de Estado en su país
pone en riesgo la seguridad continental.
En su primer día de visita a México el mandatario consideró que
el retorno a un pasado sangriento es impulsado por las derechas más
recalcitrantes de Latinoamérica con apoyo de círculos extranjeros.
De acuerdo con Zelaya, los hechos generados en su país a raíz de
la asonada del 28 de junio son un mal indicador para el inicio del
siglo XXI, que puede afectar la gobernabilidad en la región.
Zelaya, quien fue obligado a salir de Honduras hace más de un
mes, llamó a dejar atrás el uso de la fuerza como un medio de
solución a problemas que pueden ser resueltos a través de las urnas.
Al respecto, consideró que la ruptura del orden democrático
mediante las armas es una convocatoria a los pueblos a la
insurrección, un derecho legítimo para reclamar el retorno de
grandes conquistas e impedir que se les robe la democracia.
Invitado por su homólogo mexicano, Felipe Calderón, Zelaya
participó este martes en un acto de recibimiento oficial, en el cual
recalcó que revertir el golpe de Estado constituye un desafío para
la comunidad internacional.