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Golpe retrotrajo a Honduras a épocas dictatoriales, denuncia Zelaya

MÉXICO, 4 de agosto (PL).— El presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya, denunció hoy aquí la violencia y la barbarie en su país tras el golpe de Estado que retrotrajo a la nación a prácticas militares que se pensaban superadas.

La asonada cívico-militar es una forma aberrante de querer decidir el destino de nuestra América, dijo Zelaya al ser recibido oficialmente por el presidente de México, Felipe Calderón.

El pueblo hondureño, refirió, suma a sus sufrimientos históricos por los altísimos niveles de pobreza, la inclemencia de la violencia y la barbarie impuesta por el régimen de facto.

Un sistema dictatorial que suprime garantías, decreta estado de sitio, allana moradas sin orden judicial, restringe libertades públicas, invade medios de comunicación con fuerzas militares para impedir que el pueblo conozca la realidad, denunció.

Frente a esa represión, dijo, el pueblo lleva más de un mes de resistencia civil, de manifestaciones permanentes, con más de 200 tomas de carreteras y lugares públicos.

Esta barbarie, lógicamente, se ha consumado con derramamiento de sangre, como la de los maestros asesinados en las manifestaciones pacíficas.

Zelaya agradeció al pueblo mexicano, a su presidente y a la comunidad internacional el apoyo a la causa de los hondureños e instó a redoblar los esfuerzos para poner fin al régimen golpista y lograr el restablecimiento del orden constitucional.

Retrotraer el golpe de Estado constituye un desafío para la comunidad internacional, dijo.

Para el gobernante, la impunidad sería abrir la posibilidad de que hechos semejantes se repitan en otras partes del mundo a fin de dirigir por la fuerza el destino de las naciones.

Nuestra disposición de seguir utilizando métodos pacíficos para encontrar respuestas y soluciones a nuestros pueblos, seguirá siendo el norte que guíe los destinos, las esperanzas y los sueños hondureños, sentenció.

Ratificó que acepta la mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, siempre y cuando ese proceso sirva para poner fin al régimen de facto de manera inmediata.

Nosotros estamos dispuestos a firmar el plan Arias en Tegucigalpa con mi restitución como presidente de la República, pero no estamos dispuestos a hacer un juego al gobierno de facto en el exterior con el único fin de dilatar el proceso de reconstitución de la democracia, aseveró.

El dignatario legítimo de la nación centroamericana cumple una visita oficial a México por invitación de su homólogo, Felipe Calderón, quien reiteró la disposición de su administración de apoyar las gestiones para la restitución del orden institucional en Honduras.

 

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