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Un atentado dinamitero contra un vehículo de la inteligencia afgana
causó hoy cinco muertos y 19 heridos en la provincia sureña de Zabul
colindante con la de Kandahar, de acuerdo con fuentes policiales.
Ese estallido se registró en un concurrido mercado comercial del
distrito de Shah Joy, en la carretera principal que une a Kabul con
Kandahar.
El vicejefe de la policía provincial, Ghulam Hailani Han, explicó
a medios informativos que el atacante detonó su carga explosiva
junto a un vehículo de la Dirección Nacional de la Seguridad (DNS).
En el suceso cinco personas perdieron la vida, entre ellos un
miembro de la DNS, y otras 19 resultaron heridas, incluidas dos
agentes de la inteligencia y un policía.
El incremento de estas acciones crean un clima de inseguridad y
se teme una gran abstención masiva durante los previstos comicios
presidenciales y provinciales del 20 de agosto próximo.
Otras fuentes reportaron que el gobernador de la provincia de
Maidan Wardak, Halif Fedai, resultó ileso de un atentado perpetrado
contra su caravana en la zona de Arghandi.
El portavoz del gobernador, Shahidullah Shahid, indicó a la
prensa eue en horas tempranas un comando de insurgentes estalló un
artefacto teledirigido colocado en la calle al paso de los
automóviles oficiales, sin que se produjeran víctimas.
Mientras, una andanada de cohetes disparada por la insurgencia
impactó esta mañana en diversos barrios diplomáticos y militares
capitalinos y ocasionó daños materiales y dos lesionados, según el
Ministerio afgano del Interior.
El portavoz de esa entidad militar, general de brigada Zemarai
Bashari, comunicó a medios informativos que ocho misiles cayeron en
el barrio Wasir Akbar Khan donde se encuentran las embajadas de
Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, así como la misión
de la ONU y el cuartel de la ISAF.
Bashari señaló que los cohetes fueron lanzados de Deh Sabz, un
área ubicada a unos ocho kilómetros al noreste de Kabul y que la
policía encontró en ese lugar un noveno artefacto sin estallar.
También considera que los antigubernamentales dispararon
proyectiles BM1, los cuales pueden ser enviados con lanzadores
portátiles a varios kilómetros de distancia del objetivo.
El último ataque con cohetes contra Kabul se remonta al 28 de
abril, cuando un proyectil de ese tipo cayó en una base militar de
los suburbios de la ciudad, e hirió a tres soldados franceses.
Otro cohete lesionó a tres personas cerca de una academia de la
policía el 27 de diciembre de 2008.