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La comisión parlamentaria de Bolivia que investiga el caso de una
célula terrorista neutralizada en abril último presentará el lunes
próximo el primer informe a la cámara baja, precisó hoy su
presidente César Navarro.
El diputado por el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS)
explicó al diario Cambio que ese grupo comenzó su trabajo el 21 de
abril último, seis días después del operativo policial que abatió a
la banda encabezada por el boliviano-croata, Eduardo Rózsa Flores.
En la acción también murieron también Magyarosi Arpád
(húngaro-croata) y Michael Martin Dwyer (irlandés), y fueron
detenidos Mario Tadic (boliviano con pasaporte croata) y Elod Toasó
(húngaro).
Dos días más tarde apresaron a Juan Carlos Gueder y al paraguayo
Alcides Mendoza, miembros confesos de la Unión Juvenil Cruceñista,
brazo de choque del opositor Comité Cívico de Santa Cruz.
La agenda parlamentaria evalúa como positiva la recolección de
elementos para ayudar a esclarecer quién trajo al grupo mercenario
al país y los hechos perpetrados por el grupo, agregó.
También criticó que en Trinidad Pando y Santa Cruz, más de una
veintena de autoridades y cívicos, entre ellos el alcalde Moisés
Ricky y el prefecto Rubén Costas, negaron el apoyo a las
investigaciones y tampoco declararon.
Una de las declaraciones voluntarias que brindó detalles de la
vida mercenaria de Rózsa fue la del periodista español Julio César
Alonso, quien comprometió aportar más información.
La pasada semana, la fiscalía identificó al ciudadano español
Alejandro Hernández Mora, experto en explosivos y sabotaje, por sus
vínculos con los extremistas.
De acuerdo con el fiscal Marcelo Sosa, el mercenario fue invitado
para respaldar sus acciones violentas por el líder de la banda
irregular, Rózsa Flores.
Hernández Mora era instructor encargado de adiestrar al grupo de
extremistas en la preparación de detonantes y de combustibles, como
el napalm (de alto poder incendiario), precisó.
Según las nuevas evidencias, dijo Sosa, Hernández Mora perteneció
a la Brigada Internacional, grupo que Rózsa comandó en la guerra en
Croacia. Este ex militar español era apodado Malaria y estaba
encargado de fabricar los explosivos.
Precisó que en los datos obtenidos se ve claro que el experto
español fue contratado por Rózsa Flores, aunque se desconoce si con
esa finalidad viajó a Bolivia.