Grethel Aguilar, directora regional de la Unión Internacional
para la Conservación de la Naturaleza en la oficina de Mesoamérica y
el Caribe, consideró a Cuba como un ejemplo para enfrentar el cambio
climático.
En declaraciones en la ciudad de La Habana, Aguilar expresó que
la Isla, con su capacidad y visión de futuro, puede hacer grandes
aportes al mundo, por disponer de una gran fuerza movilizativa,
personal calificado y experiencia para reducir la vulnerabilidad
ante el calentamiento global.
Reconoció que esta nación apuesta a favor de la justicia social y
ambiental, y por sus aportes se ubica en un lugar privilegiado, que
le posibilita además, discutir en cualquier escenario internacional
sobre cuidado y conservación de la naturaleza y sus recursos más
preciados.
Por su condición de nación insular, los principales peligros del
cambio para el archipiélago cubano, serían una elevación paulatina
de la temperatura y del nivel medio del mar; regímenes cambiantes de
precipitación y eventos meteorológicos extremos, refiere el
semanario Opciones.
Los esfuerzos de Cuba dirigidos a evitar males mayores que la
afecten o tengan repercusión en otras naciones subdesarrolladas,
sean de la Cuenca del Caribe, América Latina, Asia o África, se
multiplican y concretan en disposiciones, proyectos y programas.
Entre esos planes figuran la Voluntad Hidráulica, para
contrarrestar la sequía y aprovechar mejor el agua; y la Revolución
Energética, con el propósito de dar un mejor uso a la energía.
El cambio climático se identifica como el problema ambiental más
agudo del presente siglo: ocurren crisis de amplias dimensiones que
abarcan la economía, la salud y la sanidad, la producción de
alimentos y la seguridad nacional.
También se agudizan las inundaciones, las sequías, las tormentas,
los eventos hidrometeorológicos extremos y los deshielos, que
constituyen una amenazan para la existencia de la vida en la Tierra.