Las 27 personas calificadas en Villa Clara como sordos ciegos
tienen garantizada la educación en escuelas especalizadas o en sus
viviendas, de acuerdo con sus posibilidades.
Ernesto Expósito, vicepresidente de la Asociación Nacional de
Ciegos en la provincia, informó a la AIN que en el territorio hay
dos menores con estas patologías quienes estudian en la escuela para
ciegos Fructuoso Rodriguez, los restantes son atendidos por los
maestros en sus casas.
La educación de quienes presentan esta discapacidad es compleja
porque persigue, entre otras cuestiones, lograr la comunicación con
los familaires más cercanos y el adistramiento del discapacitado
hasta que logre autonomía e independencia de movimientos, manifestó
Expósito
Lenier Medina, primer paciente con implante clocear de la
provincia, comentó que antes de recibir el aditamento que le permite
oir recibió las clases de técnico medio en economía en su vivienda,
porque debido a su baja visión y afectación auditiva no podía
incorporarse a las aulas.
Antonio Albalat, miembro del secretariado de la organización,
aseveró que recientemente se realizó un taller con los sordos ciegos
y sus familiares como parte de la estrategia instructiva
estructurada en la provincia para elevar la calidad de vida de estas
personas.