KABUL, 2 de agosto.— En varios combates y un atentado perdieron
la vida tres soldados norteamericanos e igual número de la Fuerza
Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), liderada por la
OTAN, en Afganistán, informó DPA.
Tres soldados estadounidenses murieron en el este del país, tras
un ataque de fuerzas opositoras, que antes hicieron estallar una
bomba adosada a una carreta.
En otro suceso en la norteña provincia de Kapisa, pereció un
militar francés de la ISAF en una operación militar contra los
talibanes, donde participaron unos 160 franceses, 60 afganos y diez
estadounidenses.
La explosión de dos bombas en el sur de Afganistán causó la
muerte a otros dos soldados de la ISAF, que se encontraban de
patrulla.
La situación de la seguridad ha empeorado notablemente en
Afganistán ante las elecciones presidenciales que se celebrarán
dentro de tres semanas. Solo en el mes de julio perdieron la vida 75
soldados extranjeros.
Las fuerzas opositoras regresaron a la provincia de Kunduz, en el
norte de Afganistán, tras el fin de la hasta ahora mayor ofensiva de
las fuerzas alemanas en la región contra los insurgentes.
Algunos se replegaron y otros ocultaron sus armas. Ahora los
primeros regresaron y los segundos volvieron a tomar los medios
bélicos. El semanario alemán Der Spiegel informó que hasta cien
talibanes regresaron en motocicletas y todoterrenos a la zona
suroccidental de la base alemana de Kunduz y volvieron a asumir el
control.