"Este paso es el golpe de gracia al proceso de paz", manifestó
hoy Rafiq al-Huseini, director de la Oficina de la Presidencia
palestina, que encabeza Mahmud Abás.
El dirigente palestino se refería al desalojo forzoso de dos
familias palestinas —que engloban a 53 personas— de sendas viviendas
ubicadas en el barrio de Sheij Yarrah, en Jerusalén Este, por las
autoridades israelíes.
El director de la Oficina de Abás afirmó que Israel sigue en su
empeño de levantar asentamientos judíos, pese a que la comunidad
internacional rechaza que prosiga la actividad colonizadora en
Cisjordania y Jerusalén Este (árabe).
La Policía destruyó además una tienda que había instalada en
solidaridad con ambas familias, Al-Ghawi y Hanun, de cuyos miembros
20 son menores.