Melba, conmovida, agradeció las flores enviadas
por Fidel y Raúl el 28 de julio y comentó los gestos de amor
recibidos por estos días en nombre del pueblo cubano al que ha
dedicado lo mejor de sus esfuerzos y esperanzas.
Entre recuerdos la Heroína hizo de su homenaje
una tarde de evocación a los mártires de la Revolución que
entregaron su sangre por una causa justa, habló de Frank, Haydée,
Celia, Vilma...
También mencionó los días en la Sierra Maestra,
la lucha guerrillera, los hechos del Moncada, la prisión, las tareas
desde que triunfó la Revolución el primero de enero de 1959 y su
labor en Vietnam y Kampuchea.