WASHINGTON, 31 de julio — Resulta poco probable que la vida en la
Tierra desaparezca por la caída de un cometa, según un estudio que
difunde hoy la revista científica Science.
Científicos de la Universidad de Washington llegaron a esa
conclusión a partir de simulaciones computarizadas basadas en el
estudio de la nube de Oort, nube de cometas y asteroides que se haya
en los límites del sistema solar.
Los estallidos de cuerpos celestes en esa región serían capaces
de erradicar la vida en la Tierra, sin embargo, la probabilidad de
que eso ocurra es muy baja, escribieron los astrónomos en la
revista.
De acuerdo con el equipo, es posible que la Tierra haya sido
impactada por cometas apenas dos o tres veces en los últimos 500
millones de años.
Quizás esos cometas jugaron un papel clave en la extinción que se
produjo a finales del período Eoceno, 40 millones de años atrás.
No obstante, la escasa frecuencia de esos eventos "convierte a
estos fenómenos en una causa poco probable de otros episodios de
extinción", indicaron los científicos en la publicación
especializada.