MOSCÚ, 31 de julio — El primer ministro ruso, Vladimir Putin, dio
hoy la señal de arrancada en la construcción del gasoducto Siberia-Lejano
Oriente con una extensión de mil 800 kilómetros, que lo convertirá
en una obra magistral.
Por la envergadura, éste será un proyecto grandioso que superará
al ferrocarril transiberiano Baikal-Amur, opinó en la ceremonia el
representante del presidente en el Lejano Oriente, Víctor Ishaev.
El viaducto Sajalin-Jabarovsk-Vladivostok, cuyo primer complejo
entrará en explotación en 2011, abastecerá de combustible al extremo
oriente ruso y a Primorye, con perspectivas futuras de llegar a
China y Corea del Sur.
Una nota del consorcio Gazprom señala que por el viaducto se
transportarán unos 30 mil millones de metros cúbicos de gas al año,
al contar como fuente básica de abasto con el yacimiento Sajalin-3.
En un futuro se proyecta la unificación del gasoducto magistral
con las tuberías de Yakutia, que constituiría el cimiento para un
sistema unificado de distribución gasífera en el oriente de Rusia.
Según Putin, la región de Siberia oriental y Lejano Oriente están
en condiciones de suministrar unos 150 mil millones de metros
cúbicos del carburante, cifra comparable con todo el volumen de
exportación de gas, indicó.
El primer ministro dijo que para el país es de importancia
capital la creación de un nuevo centro de la industria gasífera en
los territorios más distantes de la geografía rusa, y destacó que el
proyecto se realiza en tiempos de crisis.