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La prolongación de la crisis política desatada en Honduras tras el
golpe de Estado de junio último preocupa a Francia, sostuvo hoy el
portavoz adjunto de la cancillería local, Frédéric Désagneaux.
Désagneaux manifestó que el gobierno francés está muy preocupado
"por la prolongación de la crisis y el atolladero en el que está
Honduras hace varias semanas".
Según el portavoz, la suspensión de la ayuda de la Unión Europea
a esa nación centroamericana a raíz del golpe militar que destituyó
al presidente constitucional, Manuel Zelaya, repercute negativamente
en el pueblo hondureño.
Désagneaux lamentó los efectos de la congelación de 65,5 millones
de euros de ayuda presupuestaria a ese país, medida adoptada por la
Comisión Europea como reacción a la postura reaccionaria del
gobierno de facto.
El funcionario respaldó la fracasada mediación del presidente
costarricense, Oscar Arias, que a instancias de Estados Unidos
intentó buscar una salida a la tensa situación en territorio
hondureño.
La mediación de Arias fue duramente criticada a nivel
internacional por considerarla una maniobra dilatoria que violó
requerimientos de la Organización de Naciones Unidas y varios
organismos regionales.