.— El régimen de facto en
Honduras incrementó las medidas represivas al anunciar hoy
descuentos salariales para los trabajadores que participen en las
marchas contra el golpe de Estado.
La junta que usurpó el poder el 28 de junio desplegó inspectores
en escuelas, institutos y otros centros laborales a fin de verificar
que se cumpla con la reducción del sueldo a los manifestantes.
La decisión es impedir a los administradores de cualquier
institución pagar los salarios completos a quienes se ausentan de
sus centros, advirtió el presidente del Tribunal Superior de
Cuentas, Moisés López.
El objetivo de la medida es tratar de contener las marchas, tomas
de carreteras y otras demostraciones pacíficas del pueblo en contra
de los golpistas y en demanda del retorno a la institucionalidad.
El régimen de facto alienta, sin embargo, las manifestaciones a
su favor y hay empresas afines a los golpistas que pagan todo su
sueldo a los trabajadores para que apoyen a la dictadura.