.— El secretario
general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó en términos enérgicos los
ataques contra cinco mezquitas ocurridos hoy en Bagdad, con saldo de
decenas de muertos y heridos.
En una declaración, el titular de las Naciones Unidas precisa que
las agresiones contra lugares de oración no pueden ser justificados
por ninguna causa política o religiosa.
Estos atentados parecen destinadas a provocar conflictos
sectarios y poner en peligro la estabilidad de Iraq, agrega.
El Secretario General llama al pueblo iraquí a permanecer
inquebrantable en sus esfuerzos para solucionar las diferencias a
través del diálogo y lograr la reconciliación nacional, señala el
pronunciamiento.
Reitera que la ONU mantiene su compromiso de ayudar al pueblo
iraquí.