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El presidente de Honduras, José Manuel Zelaya, planteó hoy que
pronto se restablecerá la democracia en su país.
En declaraciones a Alberto Mora, de la Revista en Vivo, del canal
local Multinoticias, el gobernante dijo que pronto se va a
restablecer la democracia en mi país, pero el costo debe ser a favor
de la democracia y no de los golpistas.
Advirtió que la comunidad internacional está en un momento en que
toma sus valores de libertad y democracia, o viene la violencia.
En el proceso de diálogo para restablecer la institucionalidad
hay que ceder para alcanzar algunos avances, pero dar impunidad a
los que rompieron el orden sería el peor remedio, expresó.
Al valorar los resultados de una reunión sostenida la víspera con
una delegación de Estados Unidos, encabezada por el embajador de ese
país en Honduras, Hugo Llorens, el gobernante manifestó su creencia
de que en las próximas horas habrá más presiones contra los
golpistas.
Ellos (los golpistas) niegan toda posibilidad al pueblo de ser
actor de la democracia, y quieren mantener su democracia
representativa que todo lo compra, indicó Zelaya.
La oligarquía local, aclaró, se indigno cuando su gobierno
propuso medidas de beneficio popular y armaron el golpe.
Zelaya agradeció la solidaridad de los estados miembros de la
Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), los
primeros, dijo, en solidarizarse con el pueblo hondureño y condenar
el golpe.
Reiteró que en su reunión con Llorens, los estadounidenses
vinieron a ratificar su reconocimiento al gobierno constitucional
que él representa y a informarle de lo que están haciendo y de las
medidas para terminar la crisis.
Señaló que el golpe también desestabiliza a Estados Unidos por su
gran influencia en los asuntos hondureños.
Quien influye realmente en Honduras es Estados Unidos y no Hugo
Chávez, subrayó, en referencia a argumentos de sectores de derecha
que justifican la asonada hablando de los supuestos peligros de la
izquierda latinoamericana.