Si
existe un hombre del Renacimiento en los terrenos del jazz cubano
ese es, sin duda, Roberto "Bobby" Carcassés. El cantante, pianista y
trompetista ha sabido levantar una carrera con la que puede abrazar
por igual el esplendor de la época dorada del jazz que sumarse al
empuje del sentimiento generacional de las nuevas hornadas de
cultores del género.
Bobby, que el pasado año celebró por todo lo alto sus siete
décadas, acaba de defender sus credenciales en la primera edición
del Festival Cultural Cartagena La Habana Son, dedicado al legado de
Benny Moré. Ofreció sendos conciertos en los que conquistó al
público con toda su energía de adolescente eterno y una envidiable
vitalidad musical y física —fue campeón nacional de salto alto en
1966— que puede competir perfectamente con la del mítico Mick Jagger
de los Rolling Stones; actuaciones que provocaron que le lanzaran
flores desde las páginas de los diarios que se hicieron eco del
evento.
El columnista del periódico Universal, Gustavo Tatis Guerra, fue
uno de los críticos que se deshizo en halagos al reseñar la
presentación del showman en el Festival, donde además participaron
el cineasta cubano Rigoberto López, director de la Muestra
Itinerante de Cine del Caribe, la coreógrafa María Caridad Machado,
el conjunto de Arsenio Rodríguez, el tresero Juan de la Cruz
Antomarchi Padilla (Cotó) y el grupo colombiano Siguarajazz, entre
otros.
"El cantante, pianista y trompetista Roberto "Bobby" Carcassés
deslumbró por su virtuosismo y por su magistralidad. Es un artista
excepcional, cuya obra musical enriquece el panorama jazzístico de
su país y América. Su desbordante imaginación y creatividad
estremeció a los cartageneros", escribió el periodista y al mismo
tiempo aprovechó la oportunidad para poner de relieve "los lazos
históricos y musicales entre Cuba y Colombia, las connotaciones
folclóricas y religiosas de la percusión entre los dos países".
El corresponsal del Universal citó igualmente las palabras de
Bobby cuando agradeció la calurosa acogida brindada por el público
de Cartagena: "Nos sentimos en casa. Nada nos separa, la música nos
reconcilia y nos devuelve los pasos en el tiempo".