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El cine no solo mira el pasado, anticipa el futuro
Benicio
del Toro al recibir ayer el Premio Internacional Tomás Gutiérrez
Alea, de la UNEAC. Lo acompañaron en la entrega los actores Robert
Duvall, James Caan, Bill Murray y el productor Steve Bing
Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu
"El cine no solo mira el pasado, sino anticipa el futuro",
expresó ayer Benicio del Toro al argumentar cómo, por qué y para qué
ha abrazado una profesión que le valió ser distinguido por la Unión
de Escritores y Artistas de Cuba como el primer destinatario del
Premio Internacional Tomás Gutiérrez Alea.
Miguel
Barnet entrega a Benicio del Toro el Premio Internacional Tomás
Gutiérrez Alea.
En virtud sobre todo de su notable desempeño del papel del
Comandante Ernesto Guevara en la saga fílmica Che, del
realizador norteamericano Steven Soderbergh, el actor puertorriqueño
recibió de manos de Miguel Barnet, presidente de la UNEAC, el
galardón instituido por la organización de vanguardia del movimiento
intelectual y artístico cubano para reconocer destacadas
contribuciones estéticas y éticas en el ámbito audiovisual.
Arropado por colegas de la isla que admiran su labor, entre los
que se hallaba la actriz Mirta Ibarra, viuda del autor principal de
Fresa y chocolate, Del Toro manifestó que hacía cine "para
hacerme preguntas y encontrar respuestas".
En
La Habana, Del Toro junto a su colega James Caan.
Declaró sentirse emocionado por recibir un premio que lleva el
nombre de Gutiérrez Alea: "No lo conocí —explicó— pero me ganó para
siempre desde que vi La muerte de un burócrata y he tenido la
dicha de trabajar con discípulos suyos".
Junto a Benicio se hallaban actores estadounidenses que lo
acompañan en esta visita a Cuba, dos de ellos famosos por sus
interpretaciones en El padrino, de Coppola: Robert Duvall,
quien encarnó a Tom Hagen, el consejero de la familia, y James Caan,
el violento Sony Corleone. Y un tercero tan carismático como buen
intérprete: Bill Murray, conocido aquí por Los cazafantasmas
y Perdido en Tokio, quien animó inesperadamente la velada al
sumarse vocalmente al pianista cubano Guillermo Tuzzio en la clásica
balada As time goes by, de Herman Hupfeld, que le dio la
vuelta al mundo en la voz de Dooley Wilson en el inefable filme
Casablanca.
En las palabras de elogio a Benicio, pronunciadas por Jorge
Perugorría, este destacó el compromiso social y político del
puertorriqueño con la historia y la actualidad de los pueblos de
América Latina.
Entre los amigos del actor viajaron también los productores Steve
Bing y Laura Bickford.
CATEGÓRICA CONDENA AL GOLPE DE ESTADO EN
HONDURAS
Asediado por la prensa, Benicio declaró: "No estoy de acuerdo con
el golpe de estado en Honduras. No estoy al tanto de lo que sucede
allí en este momento, pero el sentido común me dicta no aprobar ese
acto".
A una pregunta de Granma sobre su más reciente trabajo
para la pantalla, El hombre lobo, de Joe Johnston (Parque
Jurásico III), en el que representa a un aristócrata inglés
tocado por la licantropía y alterna en el reparto con Geraldine
Chapiln y Anthony Hopkins, dijo "no saber cuándo se estrenará, pero
me pareció interesante probarme en los tópicos del cine de horror".
Volviendo a las afinidades políticas, este redactor recordó cómo
a raíz del estreno de Che había leído declaraciones suyas
donde afirmaba que la Bolivia de hoy se aprestaba a cumplir el sueño
de Guevara. Del Toro comentó: "Conocí a Evo Morales antes de que
fuera Presidente; me gustaría reencontrarme con él en estos
tiempos". |