TEGUCIGALPA, 23 de julio — Miles de hondureños viajan hoy hacia
la frontera con Nicaragua a esperar al presidente Manuel Zelaya, a
pesar de la decisión del régimen de facto de militarizar la región
para impedir la entrada del mandatario.
Campesinos, indígenas, sindicalistas, estudiantes, amas de casa y
representantes de otros sectores emprendieron el trayecto hacia la
línea de demarcación, a donde se espera arribe Zelaya este fin de
semana.
Unos van en vehículo, otros a pie burlando las postas del
ejército porque se está coartando el derecho a la libre locomoción,
denunció Salvador Zúñiga, dirigente del Consejo Cívico de
Organizaciones Populares e Indígenas.
El ejército colocó más de medio centenar de efectivos con armas
de combate en la carretera que conduce al puesto de Las Manos,
mencionado como uno de los posibles puntos de ingreso.
Zelaya emprenderá el retorno a Honduras desde Nicaragua y, aunque
se desconoce el punto exacto de su entrada, se estima que podría ser
por Las Manos, Guasaule o el Espino, según declaraciones de Allan
Fajardo, asesor presidencial.
Fajardo no descartó la utilización de un medio aéreo o la
navegación a través del golfo de Fonseca o la costa caribeña, si se
dificulta la penetración al territorio hondureño.
El regreso lo voy a hacer con prudencia, sin armas, soy un hombre
pacífico. Tengo todo el derecho de buscar mi casa, mi familia y
cumplir el mandato que me ha dado el pueblo en las urnas'', expresó
Zelaya.
Sin embargo, el portavoz del ministerio de Seguridad del régimen
de facto, Daniel Molina, advirtió que tienen orden de arresto para
el presidente.
Tanto el ejército, como la policía, fueron puestos en estado de
alerta por los golpistas, quienes ordenaron el envío de contingentes
a la frontera para impedir el retorno del presidente y la vuelta al
orden institucional en Honduras.
Si no dejan pasar a Zelaya, lo traeremos nosotros. El pueblo de
Honduras lo va a proteger, dijo a la prensa una de las
manifestantes.
El Frente Nacional contra el Golpe de Estado convocó a partir de
este jueves a un paro general y a cortes de carreteras en todo el
país para exigir la renuncia de la dictadura.