BRASILIA, 23 de julio — Los cancilleres de Brasil, Celso Amorim,
y de México, Patricia Espinosa, reiteraron hoy aquí su enérgica
condena al golpe de estado en Honduras y su respaldo al presidente
constitucional de esa nación, José Manuel Zelaya.
En conferencia de prensa al concluir la segunda Reunión de la
Comisión Binacional, ambos cancilleres abogaron porque la comunidad
internacional presione aún más para conseguir la restitución de
Zelaya en el cargo de forma inmediata e incondicional.
Ese resulta el único camino para que la normalidad retorne a la
nación centroamericana, consideraron Amorim y Espinosa.
Queremos una solución pacífica, pero tiene que contemplar el
retorno de Zelaya a la presidencia y para ello los países que
mantienen relaciones comerciales con Honduras, como Estados Unidos y
la Unión Europea, pueden presionar aún más a los golpistas para
acaben de salir.
"Los golpistas tienen que tener la percepción de que la presión
internacional se va a ejercer y que, en el futuro, quieran ellos o
no, tendrá un efecto práctico. Si ellos tuvieran buen juicio, ese
tiempo será abreviado con la aceptación de las propuestas que ya
fueron hechas", precisó Amorim.
El ministro de Relaciones Exteriores calificó el golpe de estado
de anacrónico y extemporáneo y aseveró que "como institución, como
régimen, los golpistas no tienen futuro".
Señaló que "el gobierno golpista es la propia inestabilidad. Se
puede imaginar que en un momento la inestabilidad este congelada
dando una falsa ilusión de permanencia, pero la comunidad
internacional no aceptará un régimen que emergió de un golpe de
estado".
Ambos cancilleres coincidieron en que aún no están agotados los
esfuerzos y se pueden tomar más medidas en el seno de la
Organización de Estados Americanos.