TEGUCIGALPA, 23 de julio — Tomas de instituciones públicas y
bloqueos de estratégicas carreteras realizaron hoy los miembros del
Frente Nacional contra el golpe de Estado de Honduras en el primer
día de un paro general de 48 horas.
La protesta, en defensa de la restitución del orden
constitucional roto por la asonada militar del 28 de junio último,
fue calificada como un éxito por el presidente de la Federación
Unitaria de Trabajadores, Juan Barahona.
El líder sindical, junto a otros dirigentes del Frente como
Carlos H. Reyes y Rafael Alegría, encabezaron un plantón en la
carretera Panamericana, que une la capital con el norte del país.
Barahona explicó a Prensa Latina que los manifestantes bloquearon
también las rutas que conducen a los tres principales puertos de la
nación, Cortés y Trujillo, en la costa del Caribe, y el San Lorenzo,
en el Pacífico.
Reportes recibidos por la dirigente del Frente indicaron la
celebración de protestas en los departamentos de Cortés, Yoro y
Colón, en la zona norte, y El Paraíso, fronterizo con Nicaragua.
La situación en el resto del país es difícil de evaluar por el
respaldo de los principales medios de prensa a la asonada golpista y
la censura y presiones a los independientes.
En la capital, desde temprano miles de manifestantes se
concentraron en la zona de El Carrizal y luego hicieron una caminata
de más de cinco kilómetros por una empinada cuesta hasta la
comunidad de El Durazno, donde cerraron el tránsito hacia el norte
unas siete horas.
Los manifestantes levantaron barricadas con neumáticos, piedras y
restos de árboles, a las cuales prendieron fuego, cerca de una
compañía de fuerzas antimotines que se mantuvo en el lugar sin
intervenir.
Dirigentes del Frente confirmaron que los trabajadores ocuparon
numerosas instituciones públicas, entre ellas las empresas de
comunicaciones y electricidad, el registro civil, entre otras
dependencias gubernamentales.
En tanto, en los departamentos limítrofes o próximos a Nicaragua,
campesinos y pobladores se movilizaron hacia el límite entre las dos
naciones para esperar al presidente, Manuel Zelaya, quien anunció su
próximo retorno a Honduras.
En llamadas a programas con micrófono abierto de la radio, varias
personas denunciaron haber sido víctimas de persecución por parte de
las fuerzas armadas, que trataron de cerrarles el paso hacia la
frontera.