Otros dos infantes de marina de Estados Unidos murieron durante una
explosión dinamitera en la provincia de Helmand, que eleva hoy a 662
los fallecidos de esa nacionalidad desde su invasión y ocupación a
Afganistán en octubre del 2001.
Según un portavoz militar del ejército, sargento Chuck Marsh, los
marines perdieron la vida por el estallido de una bomba en esa
conflictiva región sureña, colindante con Paquistán.
Unos cuatro mil 500 militares estadounidenses y 700 efectivos de
las tropas especiales británicas participan en la provincia de
Helmand en la mayor operación militar en Afganistán en los últimos
ocho años para tratar de desalojar antes de las elecciones de agosto
a los rebeldes afganos desde sus distritos y ciudades capturadas.
Sin embargo, fuentes militares comunicaron a medios informativos
que los antigubernamentales plantaron miles de artefactos
dinamiteros en las carreteras de la región, que constituye una de
las mayores amenazas para las tropas ocupantes que operan.
Julio es el mes con mayor número de bajas fatales entre las
fuerzas estadounidenses y de la OTAN. Las muertes de los dos
estadounidenses aumentaron la cifra a 34, mientras que un año antes
sumaron 28 en dos meses.
Con esas dos bajas mortales se elevaron también a 109 el número
de soldados muertos de Estados Unidos en Afganistán a partir del 1
de enero del 2009 contra los 151 muertos registrados en el 2008.
Hasta ahora, al menos 662 miembros de las fuerzas armadas
estadounidenses perdieron la vida en esta nación islámica
centroasiática desde el 7 de octubre del 2001, de acuerdo con cifras
del Departamento de defensa.
De esa cantidad, 502 ocurrieron a causa de acciones hostiles
contra los rebeldes afganos.