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El gobierno de Estados Unidos mantiene una doble moral en su
discurso sobre Honduras, donde opositores y militares perpetraron un
golpe de Estado contra el mandatario, Manuel Zelaya, afirmó hoy el
diputado Víctor Chirinos.
Tras la asonada ocurrida el 28 de junio pasado, si Washington
hubiera presionado a los golpistas como lo hicieron otros organismos
internacionales el panorama político de esa nación centroamericana
fuera diferente, declaró a Prensa Latina el presidente del Grupo
Parlamentario Venezolano (Parlamento Latinoamericano).
Por un lado están los reclamos de la comunidad internacional para
que Zelaya sea restituido en su cargo, y por otro vemos a Washington
hablando de negociaciones a través de un hombre como el presidente
de Costa Rica, Oscar Arias, que siempre representó los intereses de
la derecha.
Al mismo tiempo, el mundo es testigo de la capacidad de
resistencia del pueblo hondureño, que sigue en las calles condenando
el golpe y reclama el regreso del presidente Zelaya.
Los hondureños deben saber que todos los latinoamericanos los
apoyan y estamos muy atentos a los acontecimientos en esa nación
hermana.
Cualquier debilidad en Honduras repercutirá en los países que
gozan de una verdadera democracia como Ecuador, Bolivia, El Salvador
entre otros, es por eso que le brindamos nuestra solidaridad.
Al referirse al tema de Colombia, cuyo gobierno autorizó a
Estados Unidos a establecer cuatro bases militares en su territorio,
dijo que ante esa situación se suma a la decisión del presidente de
Venezuela, Hugo Chávez, de revisar las relaciones con la vecina
nación.
Estos enclaves bélicos van a desempeñar un papel estratégico en
la región, y tendrán como misiones la desestabilización de los
gobiernos y hasta el derrocamiento de las democracias participativas
y procesos progresistas latinoamericanos y caribeños, con énfasis en
Venezuela, Ecuador y Bolivia.