QUITO,
22 de julio.— El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, expresó este
miércoles que su Gobierno no tolerará las bases militares
extranjeras en su territorio, y reiteró que la región ya no es "el
patio trasero de Estados Unidos", según reporte de Telesur.
Desde el acto de entrega de credenciales a los ganadores de los
pasados comicios, donde el mandatario resultó reelecto, dijo que
dentro de su gestión no permitirá injerencia extranjera en su país.
"Vamos, insisto, a profundizar la democracia, vamos a radicalizar
esta Revolución, como lo mandan nuestros preceptos
constitucionales", expresó, tras recibir sus documentos como
Presidente de la nación en el Teatro Nacional Sucre, de esta ciudad.
Correa dijo que los pueblos de América Latina están despertando
para lograr una democracia real de justicia, equidad, y acceso a los
derechos fundamentales. En ese sentido, reiteró la solidaridad con
el pueblo de Honduras, y lo convocó a "la resistencia, a cerrar
filas, a no permitir espacio ni reconocimiento a los golpistas".