El partido, plagado de altibajos por ambos conjuntos, no fue
precisamente brillante, siendo como era una batalla campal por la
supervivencia, tras la cual el derrotado deberá jugarse el todo por
el todo frente a Brasil dentro del grupo F. Una misión harto
difícil.
De ahí los nervios y el errático inicio de los gauchos, que
concitaron al técnico Javier Weber a echar mano del banco, con
Javier Filardi y Lucas Ocampo, para recomponer el juego abilceleste
traumatizado en gran medida por las trabas que suscitaba el bloqueo
caribeño. Porque fue esa y no otra la principal arma del sexteto
antillano, que poco a poco se fue contagiando de la inestabilidad
sudamericana, con todo un repertorio de recibos deficientes,
servicios inoperantes y pases repetitivos que terminaron haciendo
previsible el ataque.
Solo así se entiende que Cuba cediera el segundo set, para
dominar el tercero y el cuarto de manera agónica. Y esto último
gracias a Wilfredo León, quien se inventó tres "aces" en el momento
más complicado para demostrar que no existe en esta Liga sacador más
efectivo ni quince primaveras mejor aprovechadas.
Su meritoria actuación, con 24 puntos, brindó el empujón
definitivo que precisaba el equipo cubano, basado también en la
aportación del opuesto Michael Sánchez (16), para agenciarse un
triunfo vital que fortalece las esperanzas y multiplica las
posibilidades. Justo cuando hoy sabremos de qué fibra está hecha la
versión más actual de Brasil, la última potencia hegemónica que ha
conocido el deporte de la malla alta.
Nos toca entonces resolver la incógnita otra vez a las 11:30 a.m.
(hora de nuestro país), dado que aún se ignora el verdadero nivel de
los dirigidos por Bernardo Rezende (Bernardinho), que pasearon la
distancia en la fase clasificatoria, sí, pero lo hicieron ante
rivales de menor desempeño como Finlandia, Polonia y Venezuela. Se
trata de una escuadra parcialmente renovada, en la que varios de los
históricos —campeones mundiales (2002, 2006), olímpicos (2004) y
siete veces triunfadores de la Liga Mundial— pasaron el relevo a una
nueva generación. Aún así, en sus filas descuellan jugadores como el
inoxidable atacador Gilberto Godoy (Giba) y Murilo Endres, a los que
se añaden otros de probada calidad como el armador Bruno Rezende, el
líbero Sergio Santos y el gigante Lucas Saatkamp (2,09).
En el otro cotejo de la fecha, el anfitrión Serbia se apoyó como
de costumbre en los potentes ataques de Ivan Miljkovic (17), para
barrer a Estados Unidos, con tanteadores de 25-20, 25-23 y 25-22 por
el Grupo E, donde hoy los norteños agotarán sus posibilidades de
clasificación ante Rusia, nuevamente a las 2:30 p.m.