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Cuatro soldados de Estados Unidos murieron por la explosión de una
bomba colocada en el borde de una carretera en el este de Afganistán
y suman hasta la fecha 30 los fallecidos de esa nacionalidad en
julio, informaron fuentes del Pentágono.
Portavoces del mando militar en la base-prisión de Bagram, a unos
45 kilómetros al norte de Kabul, precisaron a la prensa que los
soldados, todos norteamericanos, perdieron la vida ayer por el
estallido de una bomba, pero declinaron informar donde aconteció ese
suceso.
Con las cuatro bajas mortales, según el sitio icasualties.org, el
número de militares norteamericanos muertos desde inicios de año es
de 116, y 746 desde que invadieron esta nación islámica
centroasiática en octubre del 2001.
Al menos 30 efectivos estadounidenses murieron este mes en
Afganistán, dos más que en junio del 2008, hasta ahora el mes con
más muertes desde la ocupación hace casi ocho años.
La denominada coalición internacional encabezada por Estados
Unidos, que incluye además a soldados británicos, canadienses y de
otros países, registró 57 muertes este mes y ya superó la marca
anterior de 46 fallecidos en junio y en agosto del 2008.
Según estadísticas de la agencia Prensa Informativa Afgana (AIP),
suman ya 212 los soldados extranjeros fallecidos hasta ahora este
año en Afganistán.
El mes de julio es el más mortífero para las tropas de Estados
Unidos y la OTAN, con frecuentes atentados y ataques insurgentes.
Unos cuatro mil 500 infantes de marina de Estados Unidos y 650
miembros de las fuerzas de seguridad afganas iniciaron una operación
el 2 de julio contra los rebeldes en uno de sus principales
bastiones, la conflictiva provincia sureña de Helmand, colindante
con Paquistan.