Cerca de 20 000 pacientes de todo el país se han beneficiado con
la generalización de las aplicaciones clínicas de la Coralina HAP-200,
un efectivo biomaterial utilizado como material de implante en
diferentes especialidades médicas.
Desarrollado por investigadores de la dirección de Química del
Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNIC), el producto
posee una alta capacidad para restaurar o reconstruir el tejido óseo
dañado por distintas causas, dada su gran similitud morfológica con
esa estructura del cuerpo humano.
El doctor Ramón González, jefe de la citada área del CNIC,
precisó a Granma que entre 80 y 100 instituciones del sistema
nacional de salud emplean el biomaterial sobre todo en ortopedia y
traumatología, estomatología, cirugía maxilofacial y neurocirugía.
Por su elevada biocompatibilidad y facilidad de integrarse al
entorno anatómico, también es utilizado en la reconstrucción
estética del globo ocular en aquellas personas que lo perdieron por
tumores, traumas o secuelas quirúrgicas.
El servicio de Oftalmología del Instituto Nacional de Oncología y
Radiobiología es uno de los centros del país con más prótesis
oculares de Coralina implantadas durante los últimos años.
La HAP-200 es obtenida a partir de determinados tipos de corales
muy abundantes en la plataforma insular cubana, proceso en el cual
se cumplen las regulaciones internacionales exigidas.