Miles
de personas reanudaron este viernes los bloqueos de importantes
carreteras de Honduras en repudio al golpe militar de junio pasado y
demandar el regreso del presidente constitucional, Manuel Zelaya.
Los tramos de la Carretera Panamericana en las entradas sur y
norte de esta capital fueron cerrados por los miembros de las
organizaciones populares que integran el Frente Nacional contra el
golpe de Estado.
Según PL, una enardecida multitud hizo una agotadora caminata de
unos ocho kilómetros por una empinada cuesta desde la zona de El
Carrizal, en los suburbios de Tegucigalpa, hasta la comunidad de El
Durazno, constató Prensa Latina.
La vía conduce hacia la segunda ciudad del país y su emporio
industrial, San Pedro Sula, unos 250 kilómetros al norte, y las
zonas del litoral del Caribe, donde están los principales puertos de
la nación.
El presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores, Juan
Barahona, confirmó a PL que miles de personas bloquearon la
carretera que conduce a Puerto Cortés a la altura de la ciudad de
Choloma, cercana a San Pedro Sula.
Barahona informó que en el sureño departamento de Ocotepeque
están bloqueadas las vías que conducen hacia los puestos fronterizos
con El Salvador y Nicaragua.
Por otra parte, el movimiento popular de Honduras afirmó que son
innegociables para la solución de la crisis el regreso incondicional
del presidente, Manuel Zelaya, y la convocatoria a una asamblea
constituyente.
En las primeras reacciones sobre propuestas del mediador, el
presidente de Costa Rica, Oscar Arias, dirigentes sociales
aseguraron que por esos objetivos el pueblo ha luchado durante 20
días consecutivos en las calles, tras el golpe militar del 28 de
junio pasado.
Noticias publicadas por el diario Tiempo, indican que Arias
propondrá este sábado en una ronda de conversaciones la constitución
de un denominado gobierno de reconciliación nacional que incluya a
miembros del régimen de facto.
Tal posibilidad fue rechazada por Carlos Eduardo Reina, dirigente
de las ba-ses del Partido Liberal, integradas al Frente Nacional
contra el golpe de Estado, quien aseguró que la derrota de los
golpistas está cada vez más cercana.
Desde Caracas, se co-noció que el presidente constitucional de
Honduras, Manuel Zelaya —cuya residencia en Olancho fue allanada
este viernes—, ratificó que regresará a su país para acompañar al
pueblo en la lucha contra los golpistas y por el restablecimiento
del orden constitucional.
En declaraciones telefónicas a la cadena multinacional Telesur,
el mandatario centroamericano indicó que aprecia las gestiones
diplomáticas, pero ante la posibilidad de fracaso, preparará
diferentes alternativas aéreas, terrestres y otras para retornar a
su país.
Zelaya también subrayó que confía en el mantenimiento de la
solidaridad internacional para que el pueblo hondureño salga
triunfante; un pueblo, sentenció, que está luchando con valentía.
En La Paz, Bolivia, el presidente venezolano, Hugo Chávez, lanzó
un mensaje a los golpistas de Honduras para que entreguen el
gobierno en paz, y ese país pueda seguir su rumbo, el cual, afirmó,
es absolutamente democrático.
Ya la época de los gorilas pasó a la historia, se equivocaron de
tiempo y espacio, declaró a la prensa el Jefe de Estado al salir del
Palacio Quemado donde sostuvo conversaciones con su homólogo
boliviano Evo Morales.
En Londres, la Federación Internacional de los Trabajadores del
Transporte (ITF) lanzó una convocatoria a sus más de 600 sindicatos
adscritos para que accionen contra el golpe de Estado en Honduras.
Según la entidad, el llamado busca involucrar a sus cuatro millones
500 000 afiliados en la lucha para defender la democracia en la
nación centroamericana.
Por su parte, en Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad de la
ONU echó a un lado una carta del gobierno de facto en Honduras, en
la que le pide su intervención ante presuntos actos de amenazas y
provocación por parte de Venezuela.
Mientras, desde Washington, AFP informó que Estados Unidos se
opone a una tentativa de regreso a Honduras del presidente Zelaya.