Presenta el Royal Ballet Manon, un clásico sin
fisuras
Una pieza clásica con todos sus requerimientos y atributos,
perfecta en su integralidad, resultó la pieza Manon, presentada por
el Royal Ballet, la noche del viernes en el teatro Carlos Marx.
Protagonizada de manera excepcional por el cubano Carlos Acosta,
Primer Bailarín Invitado de la compañía y la Primera Bailarina, la
española Tamara Rojo, Manon, del coreógrafo Kenneth MacMillan es,
sin dudas, un clásico de la danza del siglo XX y toda una creación
del Royal Ballet.
Todo funciona a la perfección y se integra armoniosamente, desde
el desempeño virtuoso de las figuras principales, el cuerpo de
baile, la música, los diseños, el cuidado del cromatismo de la pieza
toda y hasta el más ínfimo detalle en este acontecimiento cultural,
al cual no falta ni sobra nada.
Tan especial función contó con la presencia de Abel Prieto,
ministro de Cultura, los fundadores del Ballet Nacional de Cuba
Alicia y Fernando Alonso, Mónica Mason, directora del Royal Ballet,
y numerosas personalidades de todos los ámbitos de la sociedad
cubana.
Espectáculos como este son de los que quedan en la memoria
colectiva y la confirmación llegó de inmediato con los atronadores
aplausos que premiaron cada actuación brillante a lo largo de los
tres actos de la pieza o la atronadora ovación por largos minutos,
con una sala atestada y todos los espectadores de pie.
De Tamara y Carlos, quedan pálidos los adjetivos con los cuales
calificar sus actuaciones, preciosistas en el aspecto técnico y con
tal potencia y sentimientos en los momentos cumbres, como consumados
actores, y una interrelación tan armónica entre ellos que crearon un
aura especial en su entorno.
Otro tanto a favor del espectáculo resultó la acertada
interpretación de los músicos de la Orquesta Sinfónica Nacional,
bajo la batuta de Martin Yates, que funcionó como una práctica de
larga data y profundo conocimiento de cada matiz del ballet.
Quienes no pudieron entrar en el teatro disfrutaron la función en
grandes pantallas colocadas en la calle, iniciativa que mucho
agradece la gran cantidad de amantes de la danza clásica que tenía
la expectativa de poder apreciar el arte del Royal Ballet y de las
excelencias de la escuela británica.
Hoy será la función final de esta temporada de la prestigiosa
compañía en Cuba, otra vez en el Carlos Marx con Manon, un título
que no será olvidado por la afición cubana al buen ballet.