En el Teatro Auditorium Amadeo Roldán se encontraban Abel Prieto,
miembro del Buró Político del Partido y ministro de Cultura; Jorge
Risquet, integrante del Comité Central y otros dirigentes; y desde
el inicio hasta el final, los artistas regalaron una noche cargada
de emociones.
El musicólogo Jesús Gómez Cairo —en el programa de la Gala— evocó
el homenaje que se le rindió en 1982 (4 de julio), a Guillén con
motivo de su 80 cumpleaños y que él agradeció y del cual fue
testigo. "Y junto con él, todos fuimos felices", acotó.
El escritor y etnólogo Miguel Barnet, presidente de la UNEAC,
decidió declamar tres obras del homenajeado: El abuelo,
Guitarra y Un poema de amor; abriendo así el desfile
artístico, que inició el pianista Ernán López–Nussa, al interpretar
Reencuentro y Puesto y convidado, de su autoría y
continuó con el maestro Luis Carbonell, con El apellido,
quien con su reconocida profesionalidad, puso al público a aplaudir
puesto de pie.
La cantante Osdalgia dejó en evidencia su inicial condición de
actriz, al encarar Quirino con su tres, de Eliseo Grenet–Guillén
y El manisero, de Moisés Simons, con el buen respaldo del
guitarrista Vidal Tarín. El cierre estuvo también a alto nivel, con
el guitarrista Sergio Vitier y su Puerto Príncipe,
Preludio, de su autoría, para después unirse a Rogelio Martínez
Furé en Tres Moricas e Iba yo por el camino, de Furé–Guillén,
en un ejercicio en el que ellos fueron precursores.