El
Cairo, 13 de julio.— "Jamás olvidaremos al gran amigo de mi país y
de Fidel Castro", escribió Raúl en el libro del Mausoleo edificado
para perpetuar la memoria de Gamal Abdel Nasser, el destacado
dirigente egipcio y Presidente de ese país desde el año 1954 hasta
su fallecimiento en 1970.
El mandatario cubano colocó ante la tumba del prominente
estadista una corona de flores con la dedicatoria: "Del pueblo de
Cuba a Gamal Abdel Nasser". Allí guardó un minuto de respetuoso
silencio junto al resto de la delegación que lo acompaña y los
familiares de este gran hijo de Egipto.
Raúl narró a Mona Nasser y Ahmed Marwan, hija y nieto de Nasser,
sus recuerdos de cuando conoció personalmente al Presidente egipcio,
el 26 de julio de 1960. Explicó que ello ocurrió durante su primera
visita a este país, al que no había vuelto hasta ahora, casi medio
siglo después. Además les entregó fotos de aquel encuentro.
Recordó que Nasser ofreció el apoyo y la ayuda que necesitara
nuestra naciente Revolución. Esa disposición se puso de manifiesto
nuevamente menos de dos meses después, cuando visitó a Fidel en
Nueva York, donde ambos participaron en el XV periodo de sesiones de
la Asamblea General de la ONU, en momentos en que las autoridades
norteamericanas daban un trato insultante al líder cubano.
Mona Nasser expresó el agradecimiento y la felicidad de su
familia por este encuentro. Su satisfacción personal ante el
conocimiento de Raúl de todos los detalles de la vida de Nasser y de
la lucha de la nación egipcia por su independencia. Agregó que es
recíproca la amistad entre los cubanos y sus compatriotas, quienes
admiran a Fidel y a la Revolución cubana por el papel que han
desempeñado en las luchas de los pueblos.
Previamente, el mandatario cubano y el resto de los integrantes
de la delegación visitaron el Museo Egipcio de El Cairo, así como el
Museo Copto. El ameno intercambio con el eficiente guía que los
acompañó durante todo el recorrido, permitió profundizar en la
milenaria historia de la nación egipcia.