Un entorno favorable para el autotratamiento propicia el
Campamento para niños y jóvenes diabéticos de Santiago de Cuba, que
recibe hasta el 18 de julio a unos 30 pacientes con este
padecimiento.
La iniciativa, puesta en práctica desde hace cuatro décadas
durante el período vacacional, permite a los pacientes asumir la
afección y tratamiento adecuado, además de ofrecer el espacio
propicio para la práctica de habilidades en el auto monitoreo con
equipos de medir la glicemia.
José Raúl Zaldívar, quien atiende la endocrinología pediátrica en
la provincia, destacó que la atención abarca varias especialidades,
estomatología, podología y oftalmología, labor en la que participan
también dietistas y especialistas en cultura física y trabajo
social.
Explicó que se combinan actividades recreativas, educación
diabetológica y seguimiento médico, a fin de mejorar la calidad de
vida de los pacientes, conseguir y mantener un buen control de la
glucosa en sangre, y profundizar conocimientos en los riesgos y las
complicaciones asociadas.
Durante las dos semanas de Campamento, permanecerán en contacto
con la naturaleza, lo cual mejorará el control metabólico a través
de ejercicios físicos, juegos y otras actividades, y sin la compañía
de sus familiares, para propiciar la autonomía y desarrollar la
capacidad del auto tratamiento.
María Quevedo, madre de uno de los pequeños, expresó la total
confianza que ha puesto en los especialistas y personal de servicio,
resultado de las mejorías que ha experimentado su pequeña de nueve
años, una vez terminados las ediciones de campamentos anteriores.
Por varios años se ha mantenido esta experiencia en Santiago de
Cuba, lo que ha contribuido a la disminución de los ingresos por esa
patología en las edades correspondientes.
El esfuerzo de especialistas y personal de servicio dispuesto en
la iniciativa permitirá que en esta nueva edición de Campamento, 30
de los 85 casos de la provincia mejoren y eleven su calidad de vida,
resultado que nos gratifica y anima a continuar, dijo Zaldívar.