Protectores de boca y nariz para la prevención del virus de
Influenza A (H1N1) produce la Empresa Confecciones Costa Santiago,
de la ciudad de Santiago de Cuba.
Iván Guerra Nápoles, especialista principal de producción de esa
entidad de la Industria Ligera, dijo a la AIN que desde finales de
mayo incorporaron ese renglón a sus seis talleres y al cierre de
junio entregaron a su Ministerio 209 mil 847 fabricados de tejido de
algodón.
Para el actual mes tienen un pedido de 50 mil, que se fabrican en
el taller del municipio de San Luis, cuya tecnología más se ajusta a
ese tipo de pieza.
Conocidos técnicamente como nasobucos, esa solicitud fue hecha
por el Ministerio de Salud Pública ante la rápida expansión de la
epidemia, iniciada en México.
Otras empresas del MINIL en el país lo fabrican y, por ejemplo,
en el Oriente cubano lo asumen Confecciones Antares, de Granma, y
Yamarex, de Holguín.
El empleo de ese aditamento es una de las medidas de control
sanitario adoptadas internacionalmente y en Cuba se aplica en
unidades de salud que atienden a personas sospechosas de portar el
mal y en sitios claves de acceso de viajeros para evitar el contagio
de la peligrosa gripe.
La Empresa Costa, con seis talleres productivos, tiene como
renglones tradicionales prendas de trabajo para los constructores,
las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior.
También uniformes escolares para diferentes enseñanzas y juegos
de sábanas de canastilla, en correspondencia con el encargo estatal.
Sus trabajadores tiene como aval el Certificado del Sistema de
Gestión de la Calidad, según la Norma NC-ISO 9001 2008, con alcance
a los procesos de diseño, producción y comercialización de prendas
de vestir.